La caída del 2,4% de la actividad al cierre del primer bimestre del año fue una pequeña “luz amarilla” en torno a cuál será el verdadero nivel de “rebote” de la economía este año, pero eso, sumado a nuevos problemas, relacionados en su mayoría con el Covid y la falta de inversiones generan dudas sobre la magnitud de la recuperación. 

El Ministro de Economía, Martín Guzmán, estimó en la Ley de Presupuesto que el PBI crecerá este año 5%, pero luego, ante inversores, la elevo al 7,5%

El jueves pasado, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) se retrajo 2,6% en relación a igual mes del año pasado, y retrocedió 1% en comparación a enero, lo que marcó el primer descenso intermensual desde mayo de 2020. 

De esa manera, el primer bimestre del año acumulaba una baja del 2,4% respecto a enero-febrero del 2020, cuando todavía no había restricciones  por el Covid 19. 

El Indec dio cuenta que la industria creció 1,6% interanual, “debido a varias paradas técnicas”, pero también señaló que el sector agropecuario subió solo el 0,7%, un modesto crecimiento interanual. 

Desde marzo, “el nivel de actividad comenzará a mostrar un crecimiento en términos interanuales, dado que se comparará con los meses pandémicos, donde los puntos de partida son muy bajos”, adelantó Ecolatina, que precisó que los datos de producción automotriz, acero y materiales para la construcción “mostraron un buen desempeño” durante el tercer mes del año. 

Sin embargo, “más adelante, entrado el segundo trimestre, el nivel de actividad se verá afectado por las mayores restricciones que traerá la aceleración de contagios de COVID”, dijo Ecolatina.  

De esta manera, la consultora coincidió con lo dicho por la Unión Industrial Argentina (UIA) que advirtió que la posibilidad de sostener el ritmo de crecimiento para el resto del año "dependerá de la evolución de la situación sanitaria, la campaña de vacunación y el impacto de las recientes medidas para contener el avance de la segunda ola de la COVID-19".

A este panorama general, que además paraliza a un quinto de la economía, como es todo lo relacionado a la administración pública, bares y restaurantes, espectáculos, turismo y hoteles, se le ha sumado nuevos episodios que generan dudas. 

Por ejemplo, en abril, el sector petrolero se ve afectado por más de 20 cortes de rutas en la provincia de Neuquén, que casi paralizan la actividad del yacimiento de Vaca Muerta. 

Algunas compañías prevén declarar la situación de “fuerza mayor” para poder renegociar los contratos, tanto los que están dentro del Plan Gas -los volúmenes de producción que fueron comprometidos con el Gobierno- como con sus clientes y con las firmas contratistas que les prestan distintos servicios. 

Ya hay un antecedente que es el amparo presentado esta semana a la Justicia de Neuquén por el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, para que se permita la libre circulación hacia los yacimientos y ciudades petroleras, que se encuentran bloqueados. 

En Paso de los Libres, Corrientes, los choferes argentinos de camiones bloquearon el paso fronterizo porque dicen haber recibido piedrazos del lado de Brasil por parte de sus colegas, molestos porque Argentina pide test PCR negativos para entrar al país. 

Por todo esto "se ha cortado el paso Fronterizo y de esta manera y las cargas de la economía regionales del Mercosur ha quedado paralizada", anunció el Secretario de Políticas del Transporte de la Federación de Camioneros, Omar Pérez, a través de un comunicado. 

Desde el lado del sector agrícola, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires de Buenos Aires estimó que la campaña 2021/22 de trigo rondará las 6,5 millones de hectáreas, similar a la precedente, pero supeditada, como siempre, a las condiciones climáticas, pero también a los costos internos. 

 En medio de este panorama, el Índice de Precio de los Activos Productivos (IPAP), un indicador que anticipa entre uno y dos trimestres la evolución de la Inversión Bruta Interna Fija, bajó 4,6% interanual en el cuarto trimestre del 2020, informó la Escuela de Negocios de la Universidad Austral. 

Esta caída del IPAP estuvo impulsada esencialmente por el Merval, que evidenció una retracción de 29,1%, el índice del precio de la tierra bajó 0,8%, el de los departamentos disminuyó 10,9%, todos ellos medidos en dólares constantes. 

Argentina se encuentra en una situación muy delicada. En el cuarto trimestre de 2020 la inversión a precios corrientes se ubicó en 15,8% del PIB, recuperando su participación luego de la fuerte reducción observada en el segundo trimestre del año. 

Sin embargo, “para que la inversión aumente será decisiva la capacidad de las autoridades de formular un plan económico y social sólido, y que sea capaz de lograrlo”, destacó la Escuela de Negocios de la Universidad Austral. 

“Sin aumento de la inversión, no habrá crecimiento sostenible ni se incrementará el empleo y no será posible reducir la pobreza”, agregó el informe. También destacó que, si bien “haber acordado con los acreedores del Estado argentino es condición necesaria, no es suficiente para aumentar la inversión”.