El martes último se reunieron en Washington el ministro de Economía, Martín Guzmán y la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Poco se supo de aquel diálogo. Desde ambas partes coincidieron en que fue “cordial” y que se está trabajando “en forma constructiva para ayudar a fortalecer la estabilidad económica, proteger a los sectores más vulnerables y promover un crecimiento sustentable".

Respecto a la renegociación entre Argentina y el FMI, por el acuerdo stand by alcanzado entre el organismo internacional y la gestión de Mauricio Macri en 2018, todo avanza hacia  un acuerdo Facilidades Extendidas, que tendría cuatro años y medio de gracia y un plazo de 10 años. 

Pero trascendió tras el encuentro Guzmán-Georgieva que el funcionario argentino planteó extender el plazo de 10 años de ese acuerdo y también lograr un recorte en las tasas de interés. El vocero del fondo, Gerry Rice, dijo hoy en conferencia de prensa que ninguna de esas dos cuestiones se conversaron en el encuentro del martes, y que no forman parte de la estrategia del FMI. 

Tras la contundente declaración de Rice, Guzmán emitió un comunicado vía Twitter en el cual sostiene que se están “dando pasos importantes hacia el objetivo de tener un programa que nos permita refinanciar los USD45000 millones de deuda”. 

El hilo de tuits se da tras su último encuentro en Washington con Julie Kozack, subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, que representó su última asignatura en la agenda que llevó al ministro a Estados Unidos.

En la red social, dijo que para tranquilizar la economía los principales lineamientos macro deben ser generar un esquema de políticas “sostenible” y apuntalar “la recuperación económica que está transitando el país”.

Martín Guzmán on Twitter

Y acá una “novedad”. Guzmán señaló que hubo coincidencia con el equipo técnico del FMI respecto a que el acuerdo Stand By de 2018 estaba argumentado por una filosofía según la cual “la inflación se combatía exclusivamente vía política monetaria contractiva”, lo que motivó “un aumento brutal del costo del crédito y aumento de la inflación”. Ambas partes coinciden ahora en que la inflación es una problemática multicausal.

“Hemos estado trabajando de forma constructiva junto al equipo del FMI en construir entendimientos comunes sobre el funcionamiento de la economía argentina y los principios en los que es sano que se base la política macroeconómica. Y hemos logrado avances importantes”, concluyó el ministro.

El último tuit de Guzmán incluye un comunicado del fondo en el cual se aclara el estado de las negociaciones entre Argentina y el organismo. 

“Las autoridades argentinas y el equipo del FMI avanzaron en la definición de algunos principios clave que podrían sustentar un programa económico para ayudar a abordar los desafíos a corto y mediano plazo. Hubo un entendimiento común respecto a la necesidad de garantizar la sostenibilidad macroeconómica y de salvaguardar la recuperación post-COVID en curso. Hubo acuerdo en que la inflación es un fenómeno multicausal y que reducirla requiere política macroeconómicas consistentes y esfuerzos de coordinación para ayudar a anclar las expectativas de inflación”, dice en uno de sus párrafos el comunicado. 

Además, se reconoce “la importancia de políticas para impulsar exportaciones con agregación de valor y la productividad, lo que respaldaría una mayor acumulación de reservas internacionales”. “El equipo del FMI y las autoridades argentinas continuarán trabajando juntos con miras a profundizar los entendimientos en estas áreas clave”, cierra el comunicado, que no da precisiones respecto hacia dónde va y en qué fechas el acuerdo que ambas partes están negociando. 

De esta forma, Guzmán cerró su gira en Estados Unidos y volverá al país tras reunirse con inversores, autoridades del Banco Mundial, del Tesoro de Estados Unidos y con la directora del FMI, entre otros eventos que protagonizó el ministro.

Una de las certezas que traerá al país, y que era uno de los objetivos de esta misión, es la confirmación de la asignación general de los derechos especiales de giro (DEGs) dispuesta por el FMI, en la cual se distribuirá 650.000 millones a los distintos países miembros: Argentina recibirá US$ 4.354 millones, que permitirá afrontar los vencimientos de deudas con el Club de París.