No llueve, o no tanto como se necesita, y sigue haciendo calor. Todo esto conspira para la producción de soja y maíz, dos de los principales cultivos de exportación de Argentina. Sin embargo, la demanda mantiene firme los precios. 

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) advirtió la semana finalizada ayer que, de no registrarse lluvias en zonas productoras clave en las próximas semanas, podría recortar su previsión de cosecha de maíz para la campaña 2020/21, por debajo de las actuales 46 millones de toneladas, lo que de por si representa una merma del 10% respecto de 51,5 millones del ciclo pasado. 

Argentina es el tercer exportador mundial de maíz y de aceite y harina de soja, y si bien hace un mes recibió amplias y necesarias lluvias en regiones agrícolas, ahora se necesitan de manera urgente nuevas precipitaciones para evitar pérdidas. 

La interrupción de las precipitaciones, junto a las altas temperaturas de los últimos siete días, agravan el estado del cultivo sobre gran parte del centro y sur del área implantada", dijo la entidad en su reporte semanal de cultivos. 

Algo similar ocurre con la soja, donde se estima una producción también de 46 millones de toneladas, por debajo de las 49 millones del año pasado. 

Las malas condiciones "no solo aceleran las mermas en los rendimientos, sino que también comprometen el área cosechable de soja de segunda para la presente campaña", agregó la BCBA. 

Sin embargo, en un mercado donde la demanda China esta fortalecida ante una oferta muy justa, el campo prevé exportar en el 2021 unos US$ 31.100 millones, unos US$ 4.600 millones adicionales a los del 2020.  

Así lo determinó el IERAL en base a los datos aportados tanto por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), como por la de Cereales Buenos Aires (BCBA), y a partir de las cotizaciones del mercado.  

"Los principales granos que exporta el país cotizan actualmente muy bien y los mercados de futuros sugieren que estos valores se mantendrían en niveles altos en el 2021, los más altos desde 2014", destacó el reporte del IERAL-Fundación Mediterránea. 

El viernes, el maíz cotizaba a US$ 221 dólares en el mercado de Chicago, mientras que la soja se mantenía por encima de los US$ 525, la tonelada. 

Incluso, durante enero, los mejores precios de los granos permitieron que el superávit comercial continuara en torno a los US$ 1000 millones. Las exportaciones de granos y sus derivados explicaron el 72% de las ventas al exterior.

En medio de este panorama, Leandro Barbieri, de ADBlick Agro, explicó a Data Clave que, con la caída de la cosecha "los precios reaccionan en alza, debido a que la recomposición de la demanda China, y a que en los últimos meses la presencia de fondos de inversión", encontraron en este commodities, "una buena alternativa para hacer diferencia", en lugar de la plaza financiera. 

En tanto, un reciente informe de la Bolsa de Cereales de Rosario dio cuenta que Argentina exporta maíz a unos 110 países, aunque sus principales compradores son los del sudeste asiático, que acapararon el 37 % (14 millones de toneladas) de las colocaciones de la campaña 2019-2020.

"Al mismo tiempo, los países del Medio Oriente y del norte de África también aumentaron el monto adquirido, totalizando compras por más de 12 millones de toneladas en el último ciclo comercial", precisó el informe.