A comienzos de semana, el presidente de la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines, Miguel Di Betta, aseguró que el pan podría subir en los próximos días entre un 10 y 15%, en medio de un contexto inflacionario que es cada vez más alto.

Entre otras razones, Di Betta apuntó a que la suba sería como consecuencia del aumento del precio de la harina, las grasas y la margarina, entre otros. 

En relación al precio de la harina, sostuvo que a fines de diciembre tenía un costo entre $1400 o $1500 pesos y esta semana ronda los $1800. 

Por todo esto, el precio del kilo de pan que está $140 promedio en Buenos Aires, “podría aumentar entre 10% y 15% en los próximos días”.

Pero ahora, el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, aseguró que no hay desabastecimiento de harina a nivel nacional en las panaderías y que el precio de la harina solo tuvo dos aumentos del 4% y 5% desde marzo. 

A través de un comunicado, Cifarelli aseguró que “desde las fiestas (los molinos) no pueden reponer la mercadería y deben sacar del 'stock de seguridad' que poseen para este tipo de situaciones”. Para el molinero, el principal problema que enfrentan es que los productores es que no “están atraídos” a vender y apuntó al Gobierno. 

“No deberían crear herramientas coercitivas como por ejemplo un aumento de retenciones o el cierre de exportaciones, sino más bien generar estímulos para que el productor quiera desprenderse de las mercaderías”, comentó el directivo. 

Directivos de Confederaciones Rurales Argentinas le dijeron a Data Clave que “si no está llegando grano a los molinos debe por el bloqueo de camioneros”, ya que “la cosecha está a pleno, -se esperan 17 millones de toneladas – y hay que vender para pagar los costos”.

Además, destacaron que el trigo es solo el 11% del costo del pan, y apuntaron a impuestos y flete, como otros de los costos que inciden en el precio final.

 

 

Un relevamiento que cada seis meses realiza la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) determinó que el precio del trigo aumenta siete veces desde que sale del campo hasta que se convierte en pan.  En el precio final del pan, el 60% son costos, de los cuales el trigo es el 10,5%, otro 25% impuestos y 15% ganancias.

Y en relación a la carga impositiva, el 78% son tributos nacionales, el 19% provinciales y un 3% municipales.