La Bolsa de Cereales de Buenos Aires comenzó a proyectar cuál será el impacto de la persistente sequía que afecta la producción agropecuaria. 

Solo en la cosecha fina, la producción proyectada de trigo alcanzará los 12,4 millones de toneladas casi la mitad de los 21,8 millones de la campaña anterior, cuando se alcanzó una cifra récord, y la cebada se redujo a 3,8 millones contra los 5,4 millones anteriores. 

Pero “el clima seco continúa planteando un panorama de gran incertidumbre para los cultivos de soja, maíz y girasol. La baja disponibilidad de humedad y las elevadas temperaturas condicionan el área final sembrada, su dinámica productiva y, por consiguiente, las proyecciones de volumen de la cosecha”. 

Por la sequía las exportaciones caerían entre US$9.000 millones y hasta US$14.000 millones

En este marco, la BCBA realizó un análisis de dos escenarios posibles. El primero definido como moderado, donde se presentan proyecciones estimadas de producción para soja de 41 millones de toneladas (42,2 anterior), de 44,5 millones de maíz (contra 51 millones ) y 3,7 millones de girasol, similar a la del año pasado. Pero en el segundo, un escenario pesimista, con una sequía más pronunciada, las cosechas caerían a 35,5 millones en soja, 37,8 en maíz y 3,5 millones para el girasol. 

Estas proyecciones también representan un efecto negativo sobre las exportaciones las cuales se estiman con caídas del orden de US$9.226 millones (21%), y de hasta US$14.115 millones (33%), en el escenario de mayor sequía. Finalmente, en términos de recaudación fiscal el Estado dejaría de percibir entre US$3.143 millones (-18%) y US$4.739 millones (-27% i.c.), dependiendo el escenario, principalmente por caídas en los derechos de exportación.