El dólar en la Argentina es como el fútbol: nunca pasa de moda. Mucho escribí en el último tiempo sobre esto y con una única mirada: la tendencia alcista del dólar en este país. Pero me parece importante volver a hacer unos comentarios. ¿Por qué? Porque últimamente hay muchos economistas y periodistas que “aseguran” que el dólar va a bajar.

Lamentablemente, esto no va a ocurrir. El dólar va a seguir subiendo en Argentina. Cualquier intento en el sentido contrario podría tener algún efecto en el muy corto plazo, pero nada más. Les explico algunas razones de por qué será así.

En primer lugar, voy a empezar hablando de algo de lo que nadie habla: el contexto internacional. Todas las miradas del dólar están puestas casi exclusivamente en lo que pasa en el país. Y para peor, cuando se habla del mundo se dice que “el dólar está bajando” como una máxima que aplica para todos igual.

Esto es parcialmente cierto, el dólar ha estado bajando, pero sólo relación a monedas de otros países desarrollados como el euro, el yen o el franco suizo. Muy por el contrario, los países emergentes sufrieron devaluaciones feroces en lo que va de 2020. Sólo para que tengan una idea, en 2020 Brasil devaluó 24%, Turquía 20% y Rusia 17%. Y todo esto en un momento en el cual los mercados compraron el relato de la recuperación económica en “V”.

Acá tenemos dos cuestiones:

Por un lado, la tendencia para emergentes es de un dólar más fuerte. Y por el otro, hay que estar atentos porque si se caen los mercados mundiales es muy probable volver a ver una suba fuerte del dólar.

Este contexto sin dudas está poniendo presión sobre la divisa estadounidense en Argentina. Y además, tenemos el contexto local, que tampoco ayuda.

Mucho se habla del “poder de fuego” del Banco Central con los nuevos bonos luego del canje de la deuda. Pero la realidad es que en los últimos meses se han quemado las reservas de libre disponibilidad con el cupo de USD 200 que está permitido comprar a precio de “descuento”.

Cualquier acción que pueda realizar la entidad bancaria tendrá un efecto de corto plazo. Pero nada podrá hacer para quebrar la tendencia.

Vale la pena ver este gráfico semanal del tipo de cambio oficial:

 

Como podemos ver, el peso se devalúa todos los días. La proyección que incluyo nos daría un tipo de cambio oficial en 105 pesos para fines de 2021, que está bastante en línea con la estimación que presentó el gobierno en el proyecto de presupuesto para el año que viene.

Sí, leyeron bien. El gobierno nos dice que planea seguir devaluando. ¿Cuánto podría tardar esto en trasladarse a las demás cotizaciones paralelas del dólar? Lo cierto es que el dólar blue ha estado contenido por la oferta generada a partir del llamado “puré”, que es la venta de los USD 200 que hace la gente en el blue.

Pero no hay mucho margen para que la situación actual continúe. El Central no puede seguir dándose el lujo de subsidiar dólares para el público minorista porque prácticamente no tiene más.

De hecho, ya se está hablando de nuevas medidas que podrían ser la eliminación del cupo mensual (es decir, dejar de vender dólares en el mercado oficial), cambiar el cupo por uno anual (que virtualmente impedirá más compras en este año) o ir a un desdoblamiento cambiario.

En cualquier caso, el dólar al cual puede acceder el ciudadano de a pie, será más alto. Y todo esto sin hablar siquiera ni de la inflación ni de la enorme emisión de pesos que está haciendo el gobierno.

En conclusión, en el mejor de los casos el Central pueda dar alguna golosina y hacer que las cotizaciones paralelas bajen en el cortísimo plazo. Pero están todas las condiciones dadas para seguir viendo subir al dólar en Argentina.