"Cada uno tiene que pagar por sus acciones. Brenda ya es grande, no es una nena. Sabe las cosas que son malas. Y si aun así va y las hace, que se aguante las consecuencias".

Así se expresó Agustina Díaz, la amiga de Brenda Uliarte, que estuvo presa por el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y que recuperó la libertad por decisión de la Cámara Federal tras permanecer casi dos meses en prisión.

En un reportaje con el sitio de TN, Díaz explicó su relación con Uliarte, cómo se conocieron en el colegio, cómo la novia de Fernando Sabag Montiel, dio un giro cuando se comenzó a involucrar en la política y el contenido de los chats entre las dos, que no la dejan bien parada.

Cuando se le pregunta, sobre sus sentimientos hoy respecto de Brenda, responde: "Mucho pero mucho enojo. No quiero saber más nada con ella. No voy a perdonarla ni a hablar con ella de nuevo. No podría hacerlo. Mi vida cambió completamente. De un día para otro mi vida estuvo expuesta para todo el mundo".

"Yo lo único que hacía era estudiar, ir al gimnasio, ir a comer asado con mis papás y mis abuelos, estar con mi mamá, cuidar de mis ocho gatos. Esa era toda mi vida y de un día para el otro todo cambió. Se me venía todo encima y no lo podía manejar, por momentos. No puedo estar pagando por acciones ajenas. Yo estuve pagando por algo que yo nunca cometí, que yo nunca hice", agregó.

De todos modos, reconoció que en los chats Brenda decía que iban a matar a CFK, pero sostuvo que pensaba que era un delirio porque la consideraba una persona que inventaba historia y fantaseaba.

Aseguró que se enteró del ataque por la televisión y reconoció que le recomendó a Brenda que borrara el contenido del teléfono, pero dijo que lo hizo porque estaba preocupada por su entonces amiga.

"Estaba tranquila porque yo siempre supe que no había hecho nada. Nunca creí que llegaría el punto en el que me arrestarían y me encerrarían por casi dos meses", se lamenta.