Ante el crecimiento sostenido de casos y de muertes por coronavirus en Sudamérica, particularmente en Brasil donde se está generando un colapso sanitario a raíz del crecimiento de los contagios y de las muertes por coronavirus, esta mañana el Gobierno aclaró que no existe el turismo para extranjeros y ratificó controles fronterizos más estrictos para nacionales ante las presiones y las confusiones y mientras el covid-19 avanza a paso firme por la región.

Al respecto, un grupo de académicos mayormente conformado por científicos del CONICET pidió en un comunicado el cierre transitorio total de las fronteras (no solo con Brasil) y el control estricto del regreso al país para prevenir la llegada de variantes mucho más transmisibles y peligrosas.

En diálogo con Data Clave, uno de los firmantes, el profesor e inmunólogo de la Unidad Covid-Conicet, Jorge Geffner, aseguró que “es un pronunciamiento que sacamos profesores universitarios e investigadores del CONICET. Brasil es un colapso sanitario total y absoluto. Nos preocupa la variante P1, más transmisible y evade parcialmente la respuesta inmune”.

También explicó que no solo se exijan medidas que tengan que ver con el flujo de personas desde y hacia Brasil, sino que “en todo el cono sur está aumentando el número de casos. Estamos frente a la amenaza de una segunda ola y en la Argentina y en el resto de Latinoamérica llegan muchas menos vacunas de las que necesitamos y de las que ya se compraron. No logramos cubrir a la población de más de 60 años”.

En la comunidad científica que firmó el texto elevado al Gobierno, creen que “no alcanza con la reducción de vuelos. Si empezamos a tener circulación importante de la variante P1 con bajo porcentaje de población vacunada, la podemos pasar mal”. Exigen imponer una cuarentena obligatoria “si llegás del exterior, de otros países y no solo de Brasil”.

Con una línea más moderada, miembros del Comité de Expertos dialogaron con este medio y plantearon que un cierre total “es para pensar solo si suben los casos y los fallecidos”, según Luis Cámera, médico asesor del Presidente que se refirió a los firmantes del comunicado como “un grupo variopinto de universitarios que solicitan el cierre, que no está dirigido por infectólogos”.

Por su parte, Angela Gentile también dio declaraciones a Data Clave: pidió “ser cuidadosos con el cierre de fronteras” y explicó que “ese tema ha evidenciado en otras situaciones que es difícil de sortear. Iría viendo la situación epidemiológica”.

Además, dijo que la prioridad debe ser “es fortalecer el sistema de vigilancia. Que cada viajero que viene sea chequeado. Se exija el PCR negativo. Que se haga un buen seguimiento de casos y contactos y veamos qué pasa”.

Respecto de las determinaciones oficiales más recientes, señaló: “Ahora se restringieron los viajes. Hay que estar en una alerta máxima para dar los próximos pasos a seguir. Y por otra parte, ver y corroborar que nuestro sistema de detección sea el adecuado. Si tenemos dudas en ese punto quizás tengamos que pedir acciones más fuertes, frente a un panorama de restricción de vuelos que ya está”.

EL COMUNICADO COMPLETO

“Cierre transitorio de fronteras y control estricto del reingreso al país”

En un escenario internacional caracterizado por la escasez de vacunas y una tremenda inequidad en su distribución, la Argentina continúa vulnerable frente a la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2. Luego de la primera ola que alcanzó su pico en octubre del 2020 con 15000 nuevas infecciones diarias registradas, nuestro país mantuvo niveles altos de transmisión comunitaria a lo largo de los últimos meses que nunca descendieron de las 5000 nuevas infecciones diarias detectadas, cifras que se acompañaron de un muy alto número de personas fallecidas por COVID-19.

En las últimas semanas, mientras avanza lentamente el programa local de vacunación, observamos una situación alarmante, definida no solo por un aumento de casos en nuestro país, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil, sino también por el surgimiento de variantes nuevas de SARS-CoV-2 que se caracterizan por su mayor transmisibilidad, la mayor gravedad de los cuadros clínicos que ocasionan y, particularmente, por su capacidad de evadir la inmunidad protectora que confiere tanto la previa infección, como algunas de las vacunas que actualmente se están administrando.

Preocupa particularmente en este sentido la variante denominada P1, surgida en Manaos (Brasil), que ya ha sido detectada en nuestro país y circula ampliamente en Brasil. Esta situación ha conducido ya a Brasil a padecer un reciente colapso sanitario acompañado por más de 2000 fallecimientos diarios, de la mano de la gestión irresponsable y negacionista del Presidente Jair Bolsonaro.

En momentos en los que hemos vacunado solo a una fracción minoritaria de las poblaciones de riesgo y observamos un inexplicable flujo turístico con Brasil, creemos que se impone de modo urgente la adopción de medidas que intenten mitigar el impacto de la pandemia en nuestro país. Las y los abajo firmantes solicitamos a las máximas autoridades nacionales imponer el cierre de nuestras fronteras, en particular para personas provenientes de Brasil y el control estricto tanto de las fronteras con el resto de nuestros países vecinos como de los vuelos internacionales. Este control estricto debe incluir el cumplimiento de un confinamiento obligatorio por un lapso de 14 días para todos aquellos que reingresen a nuestro país, en hoteles o centros previamente asignados a esta tarea. Estas medidas deberían ser independientes de los estudios diagnósticos que los viajeros acrediten, atendiendo a que los mismos son incapaces de descartar la existencia de un proceso infeccioso incipiente. Evitar o al menos demorar la circulación comunitaria de la variante P1 en el país, mientras avanza la vacunación, podría significar salvar miles de vidas.

Por su parte, el director del hospital San José de la localidad correntina de Paso de los Libres, Jorge Ferreyra Dame, pidió hoy "extremar cuidados" frente a la "muy crítica" situación epidemológica por la pandemia de coronavirus en el sur de Brasil.

"Por la frontera no pasa gente pero se deben extremar cuidados porque no se tomó otra medida y nuestra preocupación siempre es el transporte internacional", aseveró el director del hospital de esa ciudad correntina ubicada sobre el río Uruguay, limítrofe con la ciudad brasileña de Uruguayana.

En este sentido, Ferreyra Dame señaló: "Todo Río Grande do Sul está con ´bandera negra´ y Uruguayana no tiene más camas, por lo que es una situación muy crítica la del sur de Brasil".

En ese contexto, sostuvo que "el transporte no paró y tampoco va a parar, por lo cual habría que ver cómo se puede hacer un fuerte control a los ingresos a la zona del Complejo Multimodal de Cargas Cotecar, porque mucha de esa gente luego entra a nuestra ciudad".

No obstante, aclaró: "Desde el brote en conglomerado ocurrido en noviembre del año pasado en el Cotecar, están a disposición del personal del transporte internacional las líneas Covid de la provincia con un call center y cómo se actúa, ya que cuando activan protocolo nosotros estamos presentes".