Una modificación en el testamento de Diego Maradona puede generar un giro en las disputas familiares por la herencia del Diez. Se dio cuando trabajaba como técnico en Dubai, en 2016, y consistió en dividir la sucesión entre todos los hijos en partes iguales, a diferencia del texto previo que otorgaba a Dalma y a Gianinna un lugar de preponderancia con porcentajes máximos permitidos.

Según publicó el diario La Nación, en 2012 Maradona intentaba blindar todo intento de otros hijos de acceder a los lugares de privilegio en relación con los bienes heredados, posiciones de las que hasta ese entonces solo gozaban sus hijas mayores. Había decidido declarar como herederas solo a ellas, marginando a Diego Junior, Jana y Diego Fernando y en medio de otros reclamos por la paternidad.

En plena disputa judicial con Claudia en 2016 por la supuesta retención de 458 objetos personales de Diego y por una causa radicada en Miami, desde Dubai, el astro modificó las condiciones de la herencia. Dalma y Gianinna apoyaban a su mamá en el conflicto y Diego firmó la anulación del testamento vigente hasta ese momento.

 

Los documentos, según constató La Nación, fueron remitidos a la embajada argentina en Emitatos Árabes para recalar en Cancillería y posteriormente ser traducidos. En el texto, se notifica la revocación del testamento previo y se determina, con firma de Maradona, que todos sus hijos queden en igualdad de condiciones ante la ley en lo relativo a la sucesión. Mientras tanto, Santiago Lara  y Magalí Gil tramitan expedientes de filiación.