La pandemia del coronavirus tiene al mundo entero en crisis y la Argentina no es la excepción. Debido al avance del Covid-19 en el país, el gobierno nacional dispuso fuertes restricciones que recuerdan al inicio de la llegada del virus, allá por marzo del 2020. Antes y ahora, existen personas que se resisten a acatar las normas. Pero hay algunos que van un paso más allá y se dedican a difundir información falsa y atentar contra la salud pública.

En este sentido, ayer hubo manifestaciones contra el confinamiento en Rosario, protagonizadas por personajes que en nombre de la “defensa de la libertad”, esconden sus verdaderos motivos. Detrás de la pirotecnia retórica de rebelarse ante la autoridad, se ocultan neonazis, negacionistas y antivacunas. Se trata de un peligroso caldo de cultivo que crece en el país y el mundo.

En la marcha del 25 de mayo se pudo a ver a un hombre que encabezaba el acto con una bandera argentina y repetía falacias a viva voz, tales como que la vacuna de origen ruso, la Sputnik V, generaba una suerte de imantación en los cuerpos. Un disparate sin asidero. Esta campaña antivacunas, al igual que la protesta sin protocolo alguno, fue repudiada por médicos y la población en general. También amedrentó a una periodista local.

Según informa La Capital, no es la primera vez que este hombre sostiene este tipo de conductas violentas. En mayo de 2017 actuó de una manera similar durante la habitual ronda de las Madres de la Plaza 25 de Mayo. Apareció portando una bandera de argentina y comenzó a amenazar e insultar a las mujeres. Y, tras ser repudiado por los presentes, se marchó con el saludo nazi.

En tanto, en marzo de 2018 también estuvo al frente de una movilización. En ese caso fue frente al Palacio de los Leones para manifestarse contra el proyecto de la ley del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

"Médicos Argentinos por la Verdad" es la organización que lidera este tipo de movilizaciones, que no es más que una filial del movimiento que se originó en España y cosecha seguidores en varios puntos del planeta. En ambos casos se dedican a difundir desinformaciones sobre la pandemia, las vacunas, las medidas sanitarias que adoptaron con diferentes particularidades todos los países. 

En efecto, a principios de este año, la organización denunció que en Rosario se había suspendido la vacunación con la vacuna Sputnik V por efectos adversos detectados en varios lugares, como el Hospital de Niños Víctor J. Vilela y el Sanatorio Parque.

Rápidos de reflejos, tanto la Secretaría de Salud Municipal, el Ministerio del área provincial y las autoridades del centro de salud privado lo desmintieron rotundamente. Sin embargo, su ganancia es la de generar desconfianza, un trabajo de hormiga y por goteo.