(De la redacción de DATA CLAVE) Se intensifica la crisis y el malestar social en Israel por el aumento de casos de coronavirus y la falta de medidas económicas por el endurecimiento de la cuarentena. Miles de manifestantes salieron a las calles y pidieron por la renuncia del primer ministro, acusado de corrupción.

El país de Medio Oriente registra 60.678 casos y 457 muertes. El último rebrote fue muy importante en términos numéricos, aunque bajó considerablemente la asistencia hospitalaria y la ocupación de camas.

El problema que viene expresando la población es la falta de asistencia estatal para paliar los efectos de la crisis económica. Semanas atrás se dio una protesta en Plaza Rabin, de Tel Aviv. Esta vez, la convocatoria se dio el sábado por la noche en Cruce del Negev. Según Agencia Judía de Noticias, participaron alrededor de 5 mil personas y la policía arrestó a 12 personas para dispersar a los manifestantes.

Foto: AFP

"¡No partiremos hasta que Bibi se vaya!", manifestaban algunas pancartas. Los manifestantes mostraron su hartazgo por el primer ministro Benjamín Netanyahu, acusado de corrupción, abuso de confianza y malversación de fondos. Existió un fuerte cruce entre los simpatizantes del actual gobierno y los ciudadanos opositores, situación que generó un herido.

Los ministros Benny Gantz y Gaby Ashkenazi condenaron los hechos de violencia. "El derecho a la protesta es segrado. Quien levante la mano contra un manifestante y profiera amenazas debe ser penado por la ley. Confío en que las autoridades lleven a juicio a los agresores", expresó el primer ministro rotativo y ministro de Defensa, Gantz.