“Este es un año político y tenemos un objetivo: ganar las elecciones para consolidar el poder”. Así lo señaló crudamente un funcionario del gabinete de Alberto Fernández en conversación con Data Clave, reflejando lo que será la columna vertebral de la gestión del Gobierno en los próximos meses. Desde ya que ganar las elecciones es un punto de coincidencia entre el sector más cercano al primer mandatario y el ala que responde a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, pero donde las aguas comienzan a dividirse es en cómo lograr este resultado y cómo capitalizar el triunfo.

La fórmula para alcanzar un buen resultado electoral podría resumirse en “mejorar la distribución de las vacunas (contra el coronavirus) más poner plata en el bolsillo de la gente”, según este alto funcionario.

En este marco se comprende que Ginés González García haya sido eyectado rápidamente de su cargo por Alberto Fernández, pese a la amistad que los une. Los errores de diagnóstico sobre la llegada del Covid a la Argentina, el largo encierro o el retraso en la vacunación, no fueron los motivos por los cuales González García dejó de ser ministro de Salud. Su salida fue provocada por el “Vacunatorio Vip” que puso en evidencia que las pocas vacunas disponibles no son “para los que más las necesitan”, sino “para los amigos del poder”.

“En la Argentina siempre hubo mecanismos VIP”, como en su momento para sacar el pasaporte, pero lo que provocó una tremenda reacción en este caso, es que puso en evidencia que un sector de la política está dispuesto a jugar hasta con la salud para lograr sus objetivos; “pasaron un límite”, señalan desde la oposición.  

Trascendió que el presidente enojado habría dicho “con la vacuna no se jode”. Parece que no se enteró de los posteos de militantes e intendentes del Frente de Todos que se sacaron fotos mostrando felicidad tras recibir la inyección.

Entonces Horacio Verbitsky se ocupó de informar, con lujo de detalles, que algunos elegidos se podían vacunar cómodamente en las oficinas del Ministerio de Salud. Los mal pensados sospechan una “operación” del Instituto Patria para que Alberto prescinda de Ginés. Lo cierto, es que desde el entorno de Cristina se solían escuchar quejas respecto al desempeño del ex ministro. Por ahora, Carla Vizzotti no tiene objeciones por parte de este sector.

“Albertistas” y “Cristinistas” comparten un objetivo común que buscaran cumplir a rajatabla: ganar las elecciones legislativas.  El escándalo del “Vacunatorio Vip” es rechazado principalmente por los sectores medios, al igual que otras cuestiones institucionales. La indignación por este favoritismo es porque desnudó el egoísmo de la política.

El mismo día que se lanza un Consejo Económico Social para discutir temas de fondo pero al cual no se invita a la oposición.

Crecen las denuncias por las vacunas a militantes del kirchnerismo
Crecen las denuncias por las vacunas a militantes del kirchnerismo

Durante las anteriores elecciones presidenciales, Alberto Fernández pudo seducir a segmentos moderados con un discurso que apelaba a una mejora en la institucionalidad. Hoy resulta difícil hacer este tipo promesas porque “no nos creerían”, admiten con brutal sinceridad en la cúpula de la conducción.

“En todo caso, sectores de la clase media no nos votarán por convicción, sino por la mejora en las condiciones económicas”, admiten con pragmatismo.

En lo que concierne a las vacunas, en el Gobierno reconocen que tendrán cuellos de botella en los suministros hasta mediados de marzo, por la escasez general de la medicina, según explican. Pero confían en que en la segunda parte del mes próximo comience a normalizarse el aprovisionamiento.

También admiten que no va a ser fácil contener el nivel de contagio o una segunda ola del virus a medida que se acerque el invierno, pero apuestan a que en los próximos meses se asegure la vacunación de los sectores esenciales y los mayores, en este caso la población con más riesgo.

Aunque aumente el nivel de contagio, el objetivo del Gobierno es que los infectados “no sacudan el sistema de salud”. Como antecedente positivo señalan que, en los últimos aumentos en la cantidad de casos, el impacto no fue proporcional en la ocupación de camas, toda vez que el incremento en las infecciones se dio en segmentos jóvenes de la población provocando enfermedades leves.

Conquistar con el bolsillo

Con relación a la segunda parte de la “fórmula”, es decir que “a partir de marzo o abril la mayor parte de la gente empiece a sentir una mejora en sus ingresos”, la forma antes señalada, de lograrlo presenta matices.

Un reciente artículo del diario Financial Times (una de las publicaciones que más leen los inversores) advirtió que Cristina no quería un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional antes de las elecciones para evitar aplicar políticas de ajuste. En cambio, el ministro de Economía, Martín Guzmán, ha expresado su deseo de lograr en mayo un acuerdo con el organismo multilateral.

La respuesta del entorno más cercano a Alberto Fernández es que el Presidente no resigna la conducción de la economía y que quien “maneja la botonera” es Guzmán.

La nota de Financial Times sobre Cristina Kirchner
La nota de Financial Times sobre Cristina Kirchner

La afirmación seguramente será sometida a prueba en las próximas semanas. Indicios en este sentido serán lo que suceda con las tarifas, ya que según ha trascendido, la vicepresidente se mantiene “inflexible” en su posición que no deberían subir más de 9%, contra una programación del Palacio de Hacienda en línea, punto más, punto menos, con la inflación prevista en el presupuesto (29% anual).

En el mismo sentido, habrá que observar el grado de avance de las conversaciones del ministro de Economía con el FMI. Por lo pronto, y por más que haya cambiado el organismo internacional, el ajuste fiscal sigue siendo una de sus premisas esenciales para aprobar cualquier programa. Pero a su vez, lo que se acuerde (si es que se logra un entendimiento), con el Fondo, deberá tener ratificación legislativa, es decir pasar por el Congreso donde la señora de Kirchner tiene el control.

Los analistas también advierten sobre el fino desfiladero sobre el que transita la política económica. Un caso, el ministro Guzmán acaba de ratificar su decisión de aumentar 25% el dólar oficial en el año. Esto implica una devaluación mensual del orden de 1,5% para lo que resta del año, cuando las consultoras privadas están previendo una inflación para los próximos meses que oscila entre 3,3 y 3,9%.

Puede ser, como dice Martín Guzmán, que los analistas privados se equivocan, pero hasta el momento la dinámica de los precios viene en subida, con el consiguiente riesgo de retraso cambiario.

El Gobierno tiene a su favor la mejora en la actividad económica de los principales socios comerciales -Brasil y China- como así también la suba en los precios de las materias primas -se ubican un 40% por encima del promedio histórico-, según los datos del economista Martín Polo.

Pero por más que sople fuerte el viento de cola del mundo, las reservas netas con que cuenta el Banco Central son mínimas -varían entre 3.300 millones de dólares (Cohen) y 4.300 millones (Ecolatina)-, de donde el poder de fuego de la autoridad monetaria es limitado frente a la eventualidad de una nueva tensión cambiaria.

Más allá de estos riesgos, en el Gobierno avanzan distintas medidas orientadas a mejorar la situación de los sectores medios y bajos. Al anuncio de la reducción de la presión del impuesto a las Ganancias Cabe señalar que de aprobarse esta iniciativa (se descuenta que no habría inconvenientes) beneficiaria a más de 1.3 millones de personas. A esto se sumarían los planes para estimular la construcción y la suba del salario mínimo, según adelantan fuentes oficiales.

La obra pública también juega un rol dinamizante. Las cifras del gobierno arrojan que se están realizando unas 1.000 obras, particularmente en materia de aguas, cloacas y pavimento, a lo que se suman los trabajos en rutas.

Los chicos malos

En esta película también hay “malos”. Como se viene advirtiendo desde esta columna los “patos de la boda” serán los empresarios. Esta semana, el Gobierno salió a intimar a una docena de empresas líderes en consumo masivo por problemas de desabastecimiento. La denuncia del Ministerio de Producción fue ampliamente difundida el miércoles ni bien comenzó el día y varias horas antes de que los intimados recibieran las comunicaciones oficiales.

Frente a ésta y otras denuncias, la industria de la alimentación sostiene que no es responsable, sino víctima del proceso inflacionario. Al respecto puntualizan que mientras los precios de los productos frescos (carnes, verduras) aumentan a un ritmo superior al 70% anual, los manufacturados han tenido subas que en algunos casos se reducen a 4 a 8% en el último año. Por esta razón estiman que, en general, los precios los productos envasados tienen un retraso no menor a 15%.

Los empresarios señalan que, además, enfrentan crecientes dificultades y costos para operar. En general, la industria de la alimentación no cuenta con cerca del 10% de su personal que no está yendo a trabajar por ser personal de riesgo en el marco de la pandemia. A ello se suma, sostiene un importante empresario del sector, que “la gente no quiere hacer horas extras porque los mayores ingresos no van a su bolsillo, sino que se los lleva el impuesto a las Ganancias”. Y la estructura de costos de las compañías se ha visto recargada por los protocolos sanitarios.

“No tiene sentido acusarnos de ganancias excesivas, todo lo contrario, muchas empresas están trabajando a pérdida, sino fíjese en los últimos balances de las compañías líderes”, señalaba un directivo de la alimentación.

Tanto el empresariado industrial como la dirigencia agropecuaria contratacan señalando que el Estado, a través de los impuestos, es uno de los factores preponderantes en la formación de los precios. Los estudios sectoriales muestran que más del 40% de lo que gastan los consumidores en el chango del supermercado son tributos.

En el mismo sentido, Confederaciones Rurales Argentinas calcula que el trigo multiplica 7 veces su precio al llegar al consumidor final y 2 de esas 7 son impuestos. Por su parte, CAME sostiene que, por ejemplo, 39% del precio de la yerba son impuestos.

Tras años de caída en el consumo masivo durante la administración de Mauricio Macri y sólo una parcial recuperación el año pasado (menor a 2%) las perspectivas no son favorables, según señalan fuentes del sector.

El comportamiento de los próximos meses dependerá en buena medida de cuánto pueda recuperarse el poder adquisitivo y de cuánto daño pueda seguir haciendo la pandemia. Pero en el ámbito del consumo masivo existen versiones que dan cuenta de nuevos retiros del mercado argentino de jugadores internacionales, espacios que podrían ser ocupados por empresas nacionales, como ya sucedió recientemente con la venta del supermercado Wallmart al Grupo Narváez.

Una relación más cordial

“Alberto y Cristina están teniendo una relación más fluida, más natural. No tiene la intensidad del comienzo del Gobierno, cuando se pasaban horas hablando, ni el distanciamiento que dio lugar a las famosas cartas de la vicepresidenta”, sintetizaba un hombre con acceso a la quinta de Olivos.

En esta instancia de la relación, ambos coinciden en la necesidad de consolidar el poder logrando un resultado favorable en las próximas elecciones. Pero el debate que ahora se perfila es por los candidatos para los cruciales comicios de medio término, anticipan fuentes de la Casa Rosada.

Desde el sector más cercano a Alberto se señala que la próxima votación será la oportunidad del presidente para demostrar que “tiene votos propios y no sólo los derivados por Cristina”.

“Se va a plebiscitar la gestión del Gobierno y quienes encabecen las listas tienen que ser una expresión de la coalición, pero identificado con Alberto Fernández”, sostienen allegados al primer mandatario. Particularmente hacen referencia a la provincia de Buenos Aires, donde “va encabezar alguien que se asocie con Alberto, no va a ser un camporista”.

Los nombres en danza son varios, pero en este sector del Gobierno se piensa en figuras del perfil de Malena Galmarini (presidente de Aysa y mujer del titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa). 

Este planteo se contrapone a la puja que lleva adelante el kirchnerismo, y particularmente la organización La Cámpora, por ubicar a su gente en las listas de candidatos. De ahí la decisión que el hijo de la vicepresidente, Máximo Kirchner, comande el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires.  

En esta disputa, una cuestión pendiente es si se realizarán, o no, las elecciones primarias, las PASO. En el entorno presidencial se comenta que Alberto está escuchando a todos los actores políticos y que necesariamente debería haber un acuerdo con la oposición para un cambio en el sistema.

La cuestión debería resolverse en las próximas semanas y la impresión predominante en el Gobierno es que finalmente se mantendrían las PASO, pero corriendo la fecha de agosto a octubre.

Y, mientras tanto, un sector de la Justicia ante los embates del Gobierno da señales conciliadoras -el desfile de presos que abandonan la cárcel por la comodidad del hogar- o la reciente liberación del sindicalista "Pata" Medina.

Algunos dirigentes políticos del oficialismo no tienen pudor en “vacunarse” ante los ojos de la población así como otros ocupar cargos para los que ni siquiera reúnen la menor calificación.

“Cristina cumple” dice el video de la Campara que postearon este viernes en honor al cumpleaños de la vicepresidenta. Y, es cierto. Cuando con tristeza y bronca Cristina dejó la Casa Rosada el 9 de diciembre del 2019 dijo “volveremos”. Y, volvieron.

En Rosario, hace varios años atrás mirando a sus militantes arengó “vamos por todo”. Ahora falta cumplir con esa promesa. Para eso hay que ganar las elecciones de octubre, en eso están. 

Cristina Fernández de Kirchner: "Vamos por todo"