La sorpresiva derrota electoral de las PASO del Frente de Todos obligó al gobierno a frenar y repensar las medidas implementadas. Además de cambios drásticos en el gabinete, el oficialismo se centró en diseñar y anuncias medidas para dar respuestas a los reclamos más urgentes de la población: recuperar poder adquisitivo ante la inflación y asistencia sectores postergados. 

Lo que muchos llamaron "Plan Platita", incluyó un aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil, aumento en las asignaciones familiares, la extensión del REPRO II, el programa Registradas y el aumento del piso salarial mínimo para el pago del impuesto a las ganancias, entre otros. Todos estos anuncios hacían pensar que el gasto social se elevaría, sin embargo los números muestran que el presupuesto se mantuvo en los mismos niveles que los períodos previos a las elecciones y el PBI no sufrió mayor impacto.

A pesar de los anuncios post PASO, el Ejecutivo no aumentó el gasto social

Un informe de Reverso, detalló que los anuncios post PASO "ascienden a poco más de $100.000 millones y equivale apenas a un 0,22% del PBI. Esto representa poco más del 10% de los casi $ 1 billón destinados a la emergencia del coronavirus durante 2020, equivalentes a un 3,6% del PBI".

Esto se traduce en que "las principales medidas, en términos de erogaciones, son el complemento de las asignaciones familiares (0,1% del PBI) y los cambios en Ganancias (0,04% del PBI), que implican una menor recaudación por $ 20 mil millones".

Los números también se obtuvieron tras contrastar el ritmo de ejecución diaria del Presupuesto, o sea "el ritmo de gastos diarios correspondientes a la finalidad Servicios Sociales (que incluyen a todos los gastos sociales independientemente del ministerio que los realice) se incrementó sólo el 1,8% en términos reales (descontando el efecto de la inflación) entre los períodos enero-agosto y septiembre-octubre".

Allí se puede ver que la Seguridad Social, que incluye el pago de jubilaciones y de las asignaciones familiares y es la que más presupuesto insume (casi el 73% del total), "cayó un 1,6% real en los últimos 2 meses en relación con los primeros 8 meses del año".

La ejecución de la Asignación Universal por Hijo (AUH) cayó 3,7% en términos reales, mientras que las asignaciones familiares en general se incrementaron un 12,5%, concretamente.

Asimismo, los gastos diarios en Promoción y Asistencia Social (que incluye otros programas sociales) se incrementaron un 47,9%. Esta suba se explica principalmente por mayores erogaciones en la Tarjeta Alimentar (64%) y el programa Potenciar Trabajo (28%), que fue impactado por la actualización del salario mínimo. Según datos oficiales de la ejecución presupuestaria, "estos programas tienen una incidencia de apenas el 2% en el total de los gastos sociales, en su mayoría destinados a gastos previsionales".