Mediante un comunicado emitido por Cancillería, Argentina anunció la formalización de su retiró del Grupo de Lima, por “considerar que las acciones que ha venido impulsando el Grupo en el plano internacional, buscando aislar al Gobierno de Venezuela y a sus representantes, no han conducido a nada”.

“La participación de un sector de la oposición venezolana como un integrante más del Grupo de Lima ha llevado a que se adoptaran posiciones que nuestro Gobierno no ha podido ni puede acompañar”, indicó el ministerio de Relaciones exteriores. 

En el texto, la cartera encabezada por Felipe Solá reiteró que “la mejor manera de ayudar a los venezolanos es facilitando que haya un diálogo inclusivo que no favorezca a ningún sector en particular, pero si a lograr elecciones aceptadas por la mayoría con control internacional”. Consideró que las autoridades venezolanas no pueden desconocer y que es su responsabilidad “producir las condiciones para un diálogo que resulte productivo”, del que “deben formar parte, pero del que no puede apartar a la oposición en su conjunto”. “Un diálogo que sin duda se vería enriquecido con voces provenientes de los principales actores sociales del país, como la Iglesia, el sector empresario y las organizaciones no gubernamentales, sin exclusiones”, consideró Argentina.

Además, destacó que en el marco de la pandemia, la cual ha hecho estragos en la región, “las sanciones y bloqueos impuestos a Venezuela y a sus autoridades, así como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020, no han hecho más que agravar la situación de su población y, en particular, la de sus sectores más vulnerables”.

Argentina sostuvo que las sanciones han afectado el goce de los derechos humanos de la población venezolana” y aseguró que “continuará sosteniendo su compromiso con la estabilidad en la región, y buscará encaminar soluciones pacíficas, democráticas y respetuosas de la soberanía y de los asuntos internos de cada Estado”.