En Bolivia se están desarrollando las elecciones presidenciales en un clima de mucha tensión y con modificaciones en el esquema electoral por el conteo de votos. Mientras tantos, miembros de la comunidad, residentes en la Ciudad de Buenos Aires, votan en las escuelas y el favoritismo está en los dos candidatos principales: Arce y Mesa.

En la Escuela Primaria No. 18 República de Corea, en Murguiondo 76, en el barrio de Liniers, las urnas se abrieron pasadas las 8, con algo de demora, pero sin incidentes. Según consigna La Nación, durante ese lapso se formó una fila de unos treinta personas que, respetando la distancia social, llegaba hasta la esquina y daba la vuelta por la calle Ramón Falcón.

"Este año fue muy terrible. Quien gobierna no estaba elegida sino que se autonominó", dijo Tomasa Jaita, una mujer de 57 años que hace 11 vive en Argentina, en referencia a Jeanine Añez, quien asumió el gobierno interino tras la salida de Evo Morales el año pasado. "Quiero que quien gane lleve el gobierno bien, para el país y no para sus intereses", sumó Jaita.

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Muchos de los que llegaron hasta la esa institución se enteraron allí mismo por un cartel que la mitad de las mesas de votación, de la 5 a la 9, se habían trasladado a otro colegio, la Escuela de Danza Nelly Ramicone, ubicada a diez cuadras de distancia, lo que provocó cierta confusión y algunas protestas en la fila. "Están queriendo hacer fraude", se quejó un hombre que esperaba.

La apertura de las escuelas porteñas cerradas por la pandemia de coronavirus para permitir que miles de votantes bolivianos ejerzan su derecho al voto fue una decisión del gobierno nacional criticada por la oposición que la consideró un oportunismo político para favorecer al MAS. Entienden que la mayoría de los 60 mil bolivianos que votan en la ciudad apoyan al candidato que representa el partido de Evo Morales.

"Yo veo bastante bien a Bolivia, la presidenta que quedó es transitoria", señaló al mismo medio Julián Saigua, un boliviano que llegó en 1998 a la Argentina y es trabajador independiente. También dijo que no creía que fuera a haber fraude: "Hay delegados y veedores en todos lados". Y aunque no quiso compartir sus preferencias electorales, sí deslizo algunas críticas a Morales: "Hubo crecimiento durante su gobierno. Pero no alcanza con nacionalizar, hay que industrializar. Se mejoró en educación pero falta mucho en salud. Las canchitas sintéticas en todos lados no sirven para cambiar un país".