Los hechos delictivos crecen y las reacciones de la ciudadanía como del abanico de funcionarios van alertando sobre un drama de la pospandemia: la inseguridad. Al respecto, el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Sergio Berni, opinó sobre el caso del jubilado de 71 años que mató a un ladrón en Quilmes, tras ser asaltado tres veces en la misma noche según sus familiares: “La Justicia está mirando más los derechos de los delincuentes que los del ciudadano”, expresó.

 

 

Jorge Ríos tiene 71 años y es paciente de riesgo. Estuvo dos días detenido en la Comisaría 9 de Quilmes y le otorgaron prisión domiciliaria. En la reconstrucción del hecho se supo que Ríos fue abordado por tres delincuentes que saltaron por arriba de un portón para ingresar a su hogar según las imágenes de las cámaras de seguridad. Le dieron una golpiza para que revelara dónde tenía el dinero y lo quisieron torturar, según la denuncia de su abogado. El jubilado tomó un arma, los persiguió en la calle y disparó seis veces, asesinando a uno de los ladrones. Los otros dos escaparon.

Berni dijo que Ríos actuó en legítima defensa y contó que le gustaría ser su abogado defensor. Sin embargo, aclaró que “en un caso así es mejor no hacer nada”, ya que la utilización de armas de fuego debe estar reservada a las fuerzas de seguridad: “Hoy le salió bien, pero le podría haber salido mal”, dijo en referencia al accionar de Ríos y pidió que el hombre no fuera preso . A Ríos le otorgaron la prisión domiciliaria por su edad y por su estado de salud y la causa, tras haber sido caratulada en primera instancia como “exceso en la legítima defensa”, fue recaratulada como "homicidio agravado por el uso de arma de fuego"