Abogados de la querella de una parte de los familiares de víctimas del ARA San Juan se presentaron ante la Bicameral de Inteligencia en el marco de la investigación por presunto espionaje ilegal contra ellos. La convocatoria se concreta luego de dos pedidos realizados en junio que tomaron otra relevancia con la aparición de la denuncia por parte de la interventora de AFI en Mar del Plata. La agencia de inteligencia denunció haber encontrado documentos con material de posible espionaje ilegal contra familiares de los tripulantes por eso el siguiente paso será citar a su titular.

La abogada Valeria Carreras detalló dos episodios vividos en el ejercicio de la querella que cobraron “mucho sentido” con la aparición de este material. Especialmente, los familiares denunciaron desde un primer momento tener intervenidos sus teléfonos. Se lo dijeron al propio ministro Oscar Aguad en la comisión del Congreso que investigó la desaparición del submarino. El radical se comprometió a realizar una denuncia en la justicia en conjunto con los familiares pero nunca se efectivizó.

Por la demora, la querella activó una presentación en la justicia federal, que recayó en el juez Daniel Rafecas, 17 horas después Oscar Aguad presentó una propia. Ambas investigaciones siguieron bajo el mando del mismo magistrado. El fiscal a cargo, Gerardo Policitta, ordenó el peritaje de los teléfonos de los familiares a cargo de la Policía Metropolitana. Al negarse los familiares a entregar los equipos, por ser el único resguardo de una gran parte de los recuerdos de los tripulantes, la causa se archivó.

El ex ministro de Defensa es uno de los apuntados por los familiares. Desconfían del rol que tuvo en todos los difíciles meses de la investigación para que apareciera el submarino. Lo miraron de reojo siempre. Muchas de las denuncias y presentaciones que durante esos años acercaron a la justicia desde las querellas, tomaron un nuevo impulso luego de la aparición de los documentos que la conducción de AFI presentó en la justicia de Mar del Plata.

 

“Fue un periodo en el que vivimos en peligro y nos sentimos igual de desprotegidos por el Estado al igual que los tripulantes del submarino”, dijo Valeria Carreras a Data Clave. Creen que se anticipaban a los movimientos que iban realizando los distintos grupos de familiares. Desde presentaciones judiciales, como el caso citado, hasta simples reuniones. 

Los teléfonos se “sobrecalentaban” o tenían comportamientos extraños. Lo expresaron en la causa que investigó la desaparición en Caleta Olivia. Lo reiteraron en la Bicameral de Inteligencia y es lo que le dijeron en la cara a Aguad algunos de los familiares durante las reuniones de la comisión Bicameral del Congreso que investigó la desaparición del Submarino.

La querella realizó a principios de 2018 una pericia a través de la UTN que dio como resultado la confirmación de que varios familiares tenían sus celulares “pinchados”. Esa información siempre fue desmentida por las autoridades del gobierno de Cambiemos. Según contaron familiares a Data Clave, funcionarios de segundo rango de la cartera de Defensa, se encargaron de “deslegitimar” lo aportado por la Universidad Tecnológica y de presionar al decano de la institución. 

La citación de la interventora del organismo de inteligencia es el paso siguiente. El primero luego de escuchar a los involucrados directos. La historia y el movimiento de la Bicameral promete más capítulos. Los mismos abogados de una parte de los familiares adelantaron que pedirán más citaciones, entre ellas podrían aparecer periodistas.