El presidente de la Nación, Alberto Fernández, reconoció que hay inflación en el país, pero también le atribuyó ese “aumento desmedido” a los “voraces formadores de precios”.

El jefe de Estado participó de un acto en Concordia, Entre Ríos, en donde se lanzó un plan que beneficiará a 250.000 trabajadores rurales, que pasarán a tener un empleo registrado sin perder la asistencia social.

Además de Fernández, participaron los ministros de Trabajo y Obras Públicas, Claudio Moroni y Gabriel Katopodis, y los gobernadores de Tucumán y Entre Ríos, Juan Manzur y Gustavo Bordet.

En el cierre del acto, el mandatario argentino brindó un discurso y expresó: "Fueron dos años terribles donde sentíamos que la muerte caminaba entre nosotros. Y gobernar en ese contexto es muy difícil. Con tantas limitaciones y restricciones. Pero lo enfrentamos y vamos saliendo. Y nos criticaron y se opusieron".

Y luego, en línea con el malestar social por la inflación, planteó: "La inflación es uno de los problemas que tenemos y seguimos trabajando. Más allá de los precios internacionales hay acá un aumento desmedido producto de los voraces formadores de precios".

En cuanto a los detalles de plan, agregó: "El Estado quiere que trabajen, pero eso no quiere decir que vamos a estar ausentes cuando no tengan ese trabajo. Va a dejar de ser incompatible tener un plan y trabajar. Nuestro objetivo no es que la gente tenga planes sociales, es dignificar el trabajo".

"No podemos vivir en un mundo que se siga degradando, que nos deja sin agua. ¿Hasta cuándo vamos a seguir así? Tenemos que construir una sociedad que nos incluya a todos, donde todos tengamos un rol que cumplir y seamos compensados por ese trabajo", planteó Fernández.

Y por último, aseveró: "Espero que una vez y para siempre los argentinos empecemos a tirar todos para el mismo lado. La solidaridad nos hace ser mejores a todos. Viene un tiempo mejor. En los dos años que vienen vamos a hacer la Argentina que nos debemos".