Este martes a las 15 se abrió el debate del proyecto de ley para subir el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. La cita se da en un plenario de comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación del Trabajo, presididas por los oficialistas Carlos Heller y Vanesa Siley, y cuenta con las exposiciones del ministro de Trabajo, Claudio Moroni; la titular de la AFIP, Mercedes Marco del Pont; y el secretario de Política Tributaria, Roberto Arias. También se debaten cambios en el monotributo.

Heller anticipó que habrá dos jornadas más con reuniones informativas, una segunda el jueves con presencia de especialistas en tributos y una tercera el viernes con los referentes de los sindicatos y el movimiento obrero. La firma del dictamen quedará para la próxima semana, el oficialismo necesita validar el sistema de sesiones virtuales para llevar el proyecto al recinto. Apuntan a la tercera semana de marzo para lograr la media sanción.

El titular de la cartera de trabajo, comenzó la ronda de exposiciones apuntando que tanto el proyecto de Ganancias como el que reformula el régimen de monotributo “son dos proyectos que podríamos enmarcar en el amplio régimen de trabajo. Apuntan a mejorar la situación de ambos sectores, trabajadores y monotributistas”.

“El objetivo es que el salario crezca y que el consumo aumente. En cuanto al monotributo, ordenar la distribución de cargas y evitar saltos al vacío entre el régimen simplificado y los autónomos”, dijo Moroni.

El ministro de Trabajo, Claudio Moroni

 

Por su parte, el representante del ministerio de Economía, explicó las incorporaciones de último momento en el proyecto oficialista, se actualizan las escalas por RIPTE, se agregan deducciones y se mantiene exenciones a jubilados.

El secretario afirmó que el costo total del proyecto se estima en $41.250 millones. “Para el ministerio de Economía es una reforma sustentable, progresiva y que mantiene los criterios de equidad que nosotros pregonamos”, dijo Arias. Ese dinero, según consideraron los funcionarios, debería volcarse al consumo interno.

Con respecto a esto, los números que arrojaron los funcionarios confirmaron que de aprobarse el proyecto quedarán alcanzados por el impuesto a las ganancias solo 7% de los trabajadores registrados y el 2% de los jubilados. En este sentido, remarcaron que al estar ajustada por RIPTE, el minimo y las escalas, los que "quedan afuera, van a quedar afuera para siempre".

La oposición, con el diputado del PRO, Luciano Laspina, consultó por la ausencia de los autónomos entre los beneficiados. La explicación de Arias fue que con la actualización de las escalas a través del proyecto de monotributo, los que facturen por debajo de $150 mil quedarán exceptuados. “Consideramos que con el ajuste con el monto máximo de ajuste en el monotributo los que ganan hasta 150 no serán alcanzados por el impuesto a las ganancias”, dijo el funcionario. 

Por su parte, Marcó del Pont, se centró en el proyecto que modifica el régimen simplificado de monotributo. “Se ha ido desnaturalizando el objetivo principal que tenía el régimen, la simplificación de las cargas era en pos de una inclusión. Un esquema de transición de la informalidad a la formalidad, suponía que estos podían transitar al régimen general”, apuntó la titular de AFIP. 

“No está funcionando equitativamente en la actualidad, no hay carga tributaria para iguales. Lo que hacemos es apuntar al largo plazo, buscando aliviar la carga tributaria del paso del monotributo al régimen general”, sentenció.

Las posturas de cada bloque

Para el oficialismo el proyecto significa un gesto directo a la clase media después del golpe que significó la combinación de la pandemia, la inflación y la recesión de los últimos años. “Es muy importante que este proyecto presentado por el presidente de la Cámara pueda empezar a debatirse. Desde que se presentó no hemos hecho otra cosa que recibir observaciones, lo que tenemos que hacer es analizar cada uno de esos puntos”, dijo el diputado del Frente de Todos, Germán Martinez, miembro de la comisión de Presupuesto. 

“El punto de partida es importante, vamos a volver a convertir el impuesto a la ganancia en lo que era, un impuesto a los altos ingresos”, sentenció el legislador por Santa Fe y agregó: “Lamentablemente bajo la gestión de Cambiemos se incrementó la cantidad de personas que pagan el impuesto. En este modificación, de mínima vamos a dejar a 1.260.000 argentinos fuera, y vamos a volver a concentrar la recaudación de este impuesto en los más altos ingresos”. 

Por su parte, el diputado radical Luis Pastori, referente en la comisión de Presupuesto en el bloque Juntos por el Cambio, apuntó que “en general la mecánica del proyecto nos parece mala. Lo que había que haber hecho es aumentar el mínimo no imponible a 150 y no inventar una nueva deducción especial”.

Además, la principal bancada de la oposición apuntan a la poca claridad en el texto del oficialismo sobre la continuidad de las escalas. “Lo segundo que nos interesa es tocar las escalas, para saber aquel que supera el mínimo cuánto tiene que pagar porque las escalas están muy achatadas y prácticamente todos pagan la más alta, agregó Pastori.

“Reconocemos que la medida va a beneficiar a muchos trabajadores por lo que no tenemos observaciones en eso. Solo no nos parece adecuado el mecanismo, no soluciona la progresividad del impuesto que con tantos parches lo han hecho de goma. No nos parece la manera, lo que no quita igualmente que acompañemos para que menos gente tenga que pagar”, concluyó el radical. 

Por último, desde el bloque lavagnista, el presidente Alejandro “Topo” Rodriguez apuntó contra la utilización mediática del tema que hizo el Frente de Todos. “Entiendo la intensa ansiedad del massismo y de La Cámpora por anunciar tres veces por semana y en tapa de diarios la propuesta de Ganancias, porque la clase media trabajadora es la más castigada por la política económica del gobierno. Si recomponen el clima de trabajo razonable que destrozaron en el Congreso, habrá condiciones para mejorar el proyecto y aprobarlo”, sentenció. 

Las últimas incorporaciones al proyecto

A pocas horas del inicio del debate, el oficialismo informó la incorporación de una serie de nuevos beneficios al proyecto presentado este verano. La primera medida determinará que la implementación de la suba del nuevo piso sea retroactiva a enero, por lo cual lo deducido por el impuesto en los primeros tres meses del año será reintegrado en el salario del mes de abril, si el proyecto resulta convertido en ley por los legisladores. De esa manera, los más de 1,2 millones de contribuyentes que dejarán de pagar el tributo, contarán con el beneficio extra de percibir la devolución de aquello que hayan pagado en los meses de enero, febrero y marzo.

Pero hay otra medida que impacta sobre la fuerza de compra del asalariado y está vinculada directamente con el Sueldo Anual complementario (SAC), comúnmente denominado aguinaldo, ya que el proyecto de la presidencia de la Cámara incorpora la eximición del pago del tributo a los aguinaldos en base en sueldos que ascienden hasta $150 mil. Con este nuevo beneficio, el total de los trabajadores y jubilados que dejarán de pagar el impuesto, serán beneficiados, además, con la exención del SAC de manera expresa en la ley. 

Estas incorporaciones surgieron tras las reuniones que mantuvo la semana pasada Sergio Massa con los referentes de la CGT y legisladores de extracción sindical, quienes acercaron distintas propuestas en este sentido. Según confirmaron a Data Clave fuentes oficiales, los mencionados beneficios ya han sido validados con el Ministerio de Economía y la AFIP.

En el caso de los jubilados, la ley hoy establece que para que puedan acceder al beneficio de la deducción de 6/8 Haberes no puede tener otros ingresos distintos a la de la jubilación (por ejemplo, intereses de un plazo fijo). La nueva modificación permitirá flexibilizar el requisito para la deducción estableciendo un monto mínimo de ingresos para perder el beneficio.

También, la iniciativa evalúa exceptuar del pago de Ganancias a las horas extras, viáticos, el aguinaldo, pago de guardería y los bonos productivos. Al mismo tiempo que propone menores descuentos para quienes perciben haberes superiores a $173.000 brutos y los montos serían definidos por el Poder Ejecutivo.