La Cámara Federal de Mar del Plata rechazó el pedido de recusación que Mauricio Macri hizo contra el juez federal Martín Bava, en la causa donde se investiga el espionaje ilegal a los familiares de las víctimas del ARA San Juan.

Los camaristas Alejandro Tazza y Eduardo Pablo Jiménez desestimaron la acusación que hizo el ex presidente sobre los argumentos esgrimidos por el juez en el fallo. En su presentación, la defensa había cuestionado, por ejemplo, que Bava dijera que se debía “avanzar de una vez por todas en el juzgamiento del espionaje político judicial llevado a cabo de manera sistemática en la Argentina”.

Es dable observar que dichas expresiones se encuentran enmarcadas en el Acápite nro. III vinculado con la “Cuestión de competencia” de la resolución que decreta el procesamiento de otros imputados, las que, además de no formar parte de los fundamentos por los cuales se llama a prestar declaración indagatoria al Sr. Mauricio Macri, están vinculadas a un pronunciamiento anterior, tal como surge del párrafo inicial del segmento señalado, pues allí se indica como “se sostuvo en dicha oportunidad”, en clara alusión a lo consignado en párrafos anteriores que remiten a un pronunciamiento judicial diferente”, explicaron los camaristas. 

“Vemos entonces que el estilo que impregna el decreto judicial cuestionado e invocado como justificativo de la causal de prejuzgamiento, no es suficiente por sí solo como para acceder a la recusación solicitada, ni tampoco considerarlo como motivo de un fundado y objetivo temor de parcialidad, máxime cuando aquellas consideraciones efectuadas por el Juez de grado en el marco de una investigación referida se vinculan con otros imputados en el expediente principal”, remarcó la Cámara.

No obstante, los jueces hicieron foco en el estilo imperativo y “poco moderado” utilizado por Bava al exponer sus fundamentos y argumentaciones por lo que le solicitaron que “guarde la mesura y adecuada compostura al resolver causas judiciales, en particular cuando ellas detentan repercusión social, evitando así incurrir en expresiones de aquella naturaleza como las advertidas en la resolución en estudio, sorteando así la posible generación de equívocos que lleven a planteos generadores de innecesarios dispendios jurisdiccionales”.

“En lo sucesivo, modere su estilo y evite incurrir en construcciones jurídicas que, enmarcadas dentro de un pronunciamiento judicial diferente, puedan configurar ambigüedades deductivas que no se correspondan con el acto procesal decretado y aquí cuestionado, ni al modo de imputación formal por la que se convoca al encausado a ejercer su derecho material de defensa en juicio, debiendo evitar expresiones asertivas que no se condigan con el estado procesal del expediente en curso, conforme fuera expresado en los párrafos anteriores”, concluyeron.

NOTICIA EN DESARROLLO.