El expresidente Mauricio Macri tiene claro que si quiere competir en las elecciones de 2023 tiene que reposicionarse internamente en Juntos. Basta con recordar que para las elecciones legislativas del año pasado buena parte de la oposición tomó la decisión de esconderlo por “piantavotos” para entender cómo ahora el dirigente nacional del PRO levantó el perfil con el objetivo de volver a ser una pieza de valor dentro de la interna del partido amarillo. 

Lo cierto es que Macri volvió a pisar la calle. Y pese a que el temor de quienes los acompañan es concreto, el expresidente cada vez se anima más. De la visita de fuego que llevó días atrás en Monte Chingolo (Lanús) a la foto de campaña elaborada este miércoles en Tolosa (La Plata) hay un mundo político de por medio. 

Mauricio se saca fotos con todos los dirigentes. No es nada nuevo”, le dijeron a este medio fuentes cercanas al intendente Néstor Grindetti, con quien el expresidente tomó la decisión de recorrer la Provincia como parte de un tandem para Nación y Buenos Aires. 

Pero no dejaron de reconocer que lo trascendental de la imagen era el regreso del plan V con la exgobernadora María Eugenia Vidal como protagonista. Sucede que la actual diputada no encuentra el respaldo nacional necesario para seguir con su deseo de lanzar a la presidencia y el sostén de sus ambiciones solo se sostiene con el voto de un electorado bonaerense que no mantiene el mejor de los recuerdos de la dirigenta del PRO. 

Sin embargo, Macri cree en la fórmula que podría recapitularlo. Con él a la cabeza y Vidal como vicegobernadora. 

“Es una foto muy fuerte. Con un presidente, una exgobernadora, un candidato a la Provincia (por Cristian Ritondo) y el intendente de La Plata. Con eso solo ya tenés una base de votos muy alta. Son cuatro dirigentes de mucho peso para pensarlos unidos”, le dijo a este diario una fuente del PRO platense. 

Macri tiene la intención de seguir midiéndose y en caso de que le den los números rescatar a Vidal de una candidatura anodina que, de no ser por el empuje de Ritondo en la Provincia, parece carecer de sentido. 

En concreto, el expresidente quiere salir a jugar. Pero para lograrlo necesita pegarse a dirigentes de peso. La lectura de un referente bonaerense del PRO es simple:Macri, Vidal, Bullrich, Ritondo, Iguacel, Grindetti y otros que hoy se muestran como parte de diferentes proyectos internos van a juntarse. Y enfrente solo estarán (Horacio) Larreta y el Colo (Santilli)"

En este esquema, Grindetti sigue siendo parte de su tándem. Y dejan en claro que más allá del alza en el perfil del jefe comunal de Lanús, la relación con Julio Garro, a cargo de La Plata, con quien lleva adelante el sello Hacemos, sigue estando intacta. 

Es más, el detalle de los pasos de Macri deja en claro esto: en sus únicas dos visitas a la Provincia, el dirigente nacional eligió justamente Lanús y La Plata. 

Los cuatro recorrieron juntos la obra del arroyo de El Gato, que beneficia a casi 500 mil personas, tuvieron presupuesto de más de 200 millones de dólares y fueron fundamentales para evitar nuevas inundaciones en La Plata. Esa obra se diseñó en 2013 tras la trágica inundación que dejó al menos unos 100 muertos. 

"La obra vino a solucionar uno de los problemas estructurales más importantes que tenía La Plata en materia de inundaciones. Esta es una de las obras emblemáticas de las más de 2.400 que iniciamos y terminamos en nuestro gobierno", cerró Vidal.