El 26 de marzo se dará una foto política de lo más relevante. Una foto que se genera tras varios meses de negociación y que tendrá en su foco al presidente argentino, Alberto Fernández y su par brasileño, Jair Bolsonaro. Las diferencias entre ambos mandatarios en el ámbito político son abismales, y Bolsonaro no ha evitado ocasión para remarcarlo. Pese a esa situación, Argentina llega en un buen momento a esa cumbre, en la cual se celebrará un nuevo aniversario de la fundación del Mercosur, debido a que en febrero sumó un nuevo saldo comercial positivo respecto a Brasil, que se fortalece como nuestro principal socio comercial, una buena noticia en el marco de la recuperación económica.

Hace un año y pocos días, Daniel Osvaldo Scioli era designado embajador en Brasil. Su pliego fue aprobado el 20 de febrero de 2020 y dejaba su banca en Diputados para asumir una tarea compleja: tender puentes entre dos personas que figuran en posiciones opuestas en el mapa político sudamericano y ayudar a crecer la relevancia de los productos argentinos en las góndolas brasileñas, vender más de lo que se compra. 

Scioli está conforme con los resultados logrados este año. El dato más perseguido por los medios locales es el evento que reunirá a Fernández y Bolsonaro en marzo, cuando el mandatario argentino asuma la presidencia pre tempore del Mercosur. Pero el exgobernador bonaerense menciona otros puntos entre los destacados de la relación comercial de los últimos 12 meses.

Por caso, Scioli destaca que Brasil volvió a ser el primer socio comercial de Argentina después de que durante algunos meses de 2020 fuera desplazado por China. “Esto es muy importante sobre todo para las exportaciones industriales y las PyMEs argentinas para las cuales Brasil es el principal mercado”, señala el embajador, en un repaso de gestión al que tuvo acceso Data Clave. “Se revitalizó la relación histórica en el área de defensa y de industria militar con la visita del Ministro de Defensa argentino, Agustín Rossi, a la fábrica de IVECO en Minas Gerais para adquirir el vehículo de defensa blindado Guarany”, resalta el exgobernador bonaerense y excandidato presidencial.

Hay otros puntos relevantes: “Se destrabaron las exportaciones de langostinos, que están frenadas desde 2013. Lo mismo con la uva a granel. Argentina volvió a exportar gas a Brasil después de 6 años y crecieron exponencialmente las exportaciones de energía eléctrica. Se logró que Brasil asegure la compra de nuestro saldo exportable de trigo”.

Sobre el primer punto, Scioli anunció este martes que "tras las gestiones realizadas por la Embajada que dirijo, el Supremo Tribunal Federal de Brasil vuelve a autorizar la importación de langostinos argentinos. Las mismas estaban suspendidas desde 2013, por una medida cautelar". "La exportación de langostinos representa un volumen exportable de 50 millones de dólares anuales, especialmente para las provincias de Chubut y Buenos Aires", comunicó el diplomático.

Daniel Scioli 🇦🇷 on Twitter

 

Entre los 23 logros que enlistó Scioli, figuran otros hechos a destacar: “Se realizó una exitosa misión comercial en todo Brasil con la industria del vino, sector en el cual nos estamos acercando a ser el segundo exportador a Brasil, sobrepasando a Portugal; logramos que Brasil exporte excepcionalmente Midazolam, una droga utilizada en los respiradores contra el COVID cuya exportación desde Brasil estaba prohibida”.

La gestión de Scioli tuvo un lema: “Salir a vender”. Y el 2020 no fue un año sencillo. El embajador insiste, en diálogo con este medio, en que “todo esto ocurrió en medio de una pandemia devastadora. Brasilia está todo cerrado, lo mismo que otros 17 estados”. Pero para facilitar la venta, el embajador destaca los numerosos encuentros que mantuvo con Bolsonaro, su entorno, ministros y empresarios del país vecino. Un ejemplo de esto fue la visita a la Argentina, semanas atrás, de Viana Rocha, secretario de Asuntos Estratégicos brasileño y estrecho colaborador del mandatario. Una partida de ajedrez con el objetivo de aumentar la presencia de productos argentinos en Brasil y de acercar a ambos presidentes.

La consultora Abeceb, que conduce el exministro de Producción Dante Sica, y que se especializa en analizar la relación entre Argentina y Brasil, señala en un informe que se publicó este lunes "que la balanza comercial bilateral entre ambos países exhibió un superávit de USD 129 millones para la Argentina, siendo el segundo mes consecutivo con resultados positivos". Las exportaciones totalizaron un valor de USD 888 millones, mientras que las importaciones alcanzaron los USD 759 millones.

Detalla, a su vez, que el saldo registrado este bimestre “acumula un resultado positivo de USD 151 millones y representa una mejora de USD 127 millones en comparación al mismo período del año previo”. “Las exportaciones argentinas a Brasil aumentaron 17,3% con respecto al mismo mes del año anterior, de USD 757 millones a USD 888 millones”, en línea al lema que repite Scioli con frecuencia. 

Al desagregar por bloque y producto, los rubros con mayor incidencia en el crecimiento de las exportaciones de América del Sur a Brasil (+17 % i.a.) fueron energía eléctrica (+8.769%), cobre (+39%), maíz sin moler (+282%), preparaciones de harina y cereales minerales y almidón (+103%), y otros minerales y concentrados de metales básicos (+84%), siempre según el informe que publicó Abeceb y que tienen como principal fuente al Indec y a la Secretaría Especial de Comercio Exterior y Asuntos Internacionales (SECINT).

No obstante, el mismo informe destaca, respecto a las perspectivas para el 2021, que se profundizará “el déficit comercial a USD 1.344 millones tras haber registrado uno de USD 729 millones en 2020”. Esto será resultado “de un mayor dinamismo en las importaciones (+36,3%) que en las exportaciones (+31,9%)”. 

Son números que reflejan y describen una relación de principal trascendencia para la economía local. Y que el 26 de marzo se traducirán en una foto política clave para la región.