Esta tarde se celebró el 204 aniversario del Día de la Independencia con un acto encabezado por Alberto Fernández, presidente de la Nación, y distintos representantes políticos, industriales, empresariales y sindicales. Pero la presencia de la Sociedad Rural fue la más llamativa y generó un gran disgusto para otras fuerzas agropecuarias.

"El campo somos todos" fue una frase que llevó al sector rural a convertirse en una sólida fuerza política en el 2008 para confrontar contra el kirchnerismo por las retenciones móviles y la suba de impuestos por la exportación de soja. Pero ahora ese lema empieza a ponerse en duda ante una Mesa de Enlace dispersa y con objetivos contrapuestos.

En el acto que se realizó en la Quinta de Olivos estuvo presente a la derecha del presidente Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina. La invitación fue de último momento y el titular accedió a estar presente junto a una gran convocatoria empresarial y política. La realidad es que no tenía muchas alternativas para rechazar una amigable invitación, pero fue un aceptación que generó discordia en muchos representantes agropecuarios.

"Uno de los temas de los que hablamos con el presidente fue el modelo el desarrollo local y territorial que la agroindustria genera, y la reversión de los flujos migratorios que pueden darse a partir de la pandemia y sus consecuencias. El campo y lo rural vuelven a ser considerados, por un lado, como oportunidad de progreso y de trabajo, y en ambientes atractivos para arraigarse por las ventajas en términos de la calidad de vida que ofrece frente a los centros urbanos, hoy desbordados", expresó Pelegrina.

 

Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, a la derecha del presidente de la Nación Alberto Fernández
Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, a la derecha del presidente de la Nación Alberto Fernández

 

El rugido de los tractores por el caso Vicentín sigue haciendo ruido y esta tarde habrá una especie de "125 light" en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, con la presencia de dos sectores: los que no apoyan la expropiación y los que creen que es necesario para fijar precios estratégicos en el mercado local de granos.

El campo deja de ser un espacio homogéneo y ahora cada entidad o representación juega su propio partido. Pero ya son varios los gestos de aceptación para con Alberto Fernández y el Frente de Todos en sí. De hecho en este último tiempo se valoró la iniciativa de Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados, por buscar soluciones rápidas por los casos de vandalismo en la rotura de silobolsas a lo largo y ancho del país.

El gesto político de la Sociedad Rural de asistir al aniversario patriótico generó discordias entre muchos sectores que hoy promulgan el conflicto político desde sectores estratégicos como Vicentín. Mario Llambías, ex titular de Confederaciones Rurales Argentinas y propulsor de la Mesa de Enlace, expresó a sus pares que "se terminó de escribir la fractura de aquel bloque agropecuario que supo combatir al kirchenrismo".

"Es importante para las instituciones, aprovechar cada oportunidad que se tenga para defender los ideales y respetando las diferencias, buscar los consensos y la concordia que engrandezcan nuestra Nación", replicó Pelegrina.

Desde el inicio de la gestión de Alberto Fernández que el campo muestra miradas muy distintas en base a la gestión y a la toma de medidas. Eduardo Buzzi, ex titular de la Federación Agraria Argentina, respaldó en más de una oportunidad al presidente de la Nación, criticó a los sectores agropecuarios y hasta defendió la intervención de Vicentín. Hoy el nuevo mensaje fue de Pelegrina con su participación estelar en Olivos. ¿Cómo seguirá el problema?