Tras varias idas y vueltas, finalmente en la noche del martes partió hacia Moscú el vuelo de Aerolíneas Argentinas con el objetivo de buscar un número aún no confirmado de dosis de la vacuna Sputnik-V, que llegarán a la Argentina el próximo jueves. 

Aerolíneas confirma el vuelo a Moscú

Fueron horas de zozobras y preocupación. Este vuelo debía partir el domingo y se postergó luego para el lunes. Se reprogramó también el lunes y las fuentes oficiales aseguraban que partiría en “las próximas horas”, pero lo cierto es que en el Gobierno primaba el desconcierto, debido a que el motivo de estas demoras es que Rusia enfrentaba contratiempos para garantizar la entrega de las dosis. 

Pablo Ceriani, presidente de Aerolíneas Argentinas confirmó la noticia y comunicó que "en los últimos días estuvimos trabajando intensamente para poder realizar este importante vuelo. El AR1062 partirá desde el Aeropuerto de Ezeiza y serán en total 40 horas de operación".

Pablo Ceriani on Twitter

El compromiso del Fondo Ruso de Inversión Directa era el de distribuir a Argentina 5 millones de las dosis desarrolladas en el Instituto Gamaleya antes de que concluya enero. Ese compromiso se fue dilatando, pero Rusia había garantizado una entrega de 600 mil dosis. No obstante, esta entrega también se demoró en estos días, lo que motivó numerosas conversaciones entre la secretaria de Salud Carla Vizzotti y la asesora presidencial Cecilia Nicolini con los responsables comerciales de la vacuna Sputnik V.

Finalmente, el Airbus 300 correspondiente a Aerolíneas Argentinas partió este martes a las 21 y estaría de regreso mañana, para que Argentina continúe con el cronograma de vacunación, mientras avanza la aplicación de la segunda dosis de las primeras 300.000 vacunas al personal de salud.

Según fuentes que participaron de la negociación, el inconveniente se habría suscitado por "problemas logísticos" con las cajas refrigeradoras donde debían ser acondicionadas las vacunas para su traslado. Sin embargo, otra versión dio cuenta de dificultades por parte del gobierno de Vladimir Putin para entregar dosis producidas en su territorio que debían ser suministradas de modo prioritario a los habitantes rusos.

"El conflicto pudo saldarse gracias al envío de dosis de la Sputnik V que son producidas de modo tercerizado en plantas chinas, sin violar las normativas estrictas de Rusia", confió a Data Clave un funcionario que mantiene contacto estrecho con la administración del Kremlin. "La tardanza se debió a que ese cargamento que debía arribar ayer a Moscú, se demoró 24 horas y por eso no salió el vuelo de Aerolíneas el lunes, tal como estaba previsto", aseguró la fuente.