La presidenta del PRO Patricia Bullrich concluía la presentación de su libro "Guerra sin cuartel, terminar con la inseguridad en Argentina”, en una confitería de Villa Gesell. Dejó la mesa en la que encabezó el evento y recorrió entre aplausos las sillas de los asistentes, mientras desde la calle ingresaban seis efectivos de las fuerzas de seguridad de la provincia de Buenos Aires, que se cuadraron frente a la ex ministra de Seguridad de Mauricio Macri y la saludaron con un puño, en un gesto de respeto.

Los miembros de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) y del Grupo de Prevención Motorizado (GPM) habían sido enviados por el secretario de Seguridad de Villa Gesell para prevenir cualquier tipo de incidentes en un acto que tenía una clara connotación política, según le dijeron a Data Clave desde la cartera que conduce Sergio Berni.

Lo que no previno el secretario es lo que ocurriría entre los efectivos y la ex ministra, que generó un aplauso aún más efusivo por parte de los presentes, en su mayoría simpatizantes del PRO. Horas más tarde se desataría una sucesión tuits borrados, advertencias y “operaciones”. 

Bullrich publicó el video que registraba la situación en su cuenta de Twitter, pero lo borró minutos más tarde. Sin embargo, la eliminación del tuit no fue suficiente para evitar que se viralice y llegue a los medios. Opositores felicitaron el gesto y oficialistas lo rechazaron. ¿Por qué lo borró? ¿Advirtió que los efectivos podrían ser señalados por insubordinación al cuadrarse frente a un civil que no ejerce ningún tipo de autoridad? 

“La propia Bullrich hizo correr la versión de que los habían sumariado y Teresa (García, ministra de Gobierno bonaerense) convalida el rumor y le da crédito confirmándolo”, aseguran fuentes oficiales. El “error” cometido por García fue también vía Twitter, al asegurar que los efectivos en cuestión “ya fueron separados de la fuerza”, en un tuit que borró minutos más tarde. 

¿Fueron separados de la fuerza? No. Al menos no por ahora. Desde el Ministerio de Seguridad bonaerense insistieron en que “nunca hubo ningún acto administrativo tendiente a sancionar a los efectivos, todo fue parte de una operación política por parte de Patricia que intentó generar confusión".

El propio Berni confirmó a este portal que "jamás podríamos sancionar a un efectivo por cumplir con su deber, que era custodiar un evento para evitar incidentes, ahora si se llegara a demostrar que estaban participando de un acto político en otro carácter que no sea el de la protección de los ciudadanos, evaluaremos la situación".

Cuando el episodio tomó mayor relevancia, Bullrich volvió a subir el video a sus redes. Y ante el “rumor” de que serían apartados, dijo: “Durante mi gestión muchos miembros de las Fuerzas saludaban a ex presidentes y ministros. Siempre sentí que era el respeto por la investidura. Pido que no comience una campaña de represalias contra policías que saludan a quien ejerció un cargo y muestran un respeto institucional”. “Métanse conmigo, con los que cuidan no”, cerró la exministra. 

Patricia Bullrich on Twitter

Los integrantes de las fuerzas de Seguridad realizaron su descargo horas más tarde. Aseguraron que estaban en el lugar por orden de sus superiores para garantizar que no ocurran "escraches". Y detallaron que en determinado momento, cuando la ministra estaba presentando su libro, comenzaron a acercarse transeúntes a "insultar" a la exministra. Una vez concluído este episodio, desde la confitería los invitaron a pasar, con la denuncia de que estaba sucediendo un "incidente", pero cuando ingresaron "estaba todo como medio armado", y al aparecer Bullrich, la saludaron con el respeto que merece "la investidura de la exministra", tal como les enseñaron durante su formación (descargo completo al final del artículo). 

Buscado o no, Patricia Bullrich (presidenta del PRO) obtuvo mayor publicidad en su gira que, aunque no esté confirmado, es de campaña. Impulsada por Mauricio Macri (envió a Hernán Lombardi a escoltarla), la ex ministra se pasea por la costa en miras a pelear por un lugar de relevancia en las elecciones de medio término.

Antes de Gesell, Bullrich había estado en Mar del Plata y este viernes irá con su libro a Pinamar y estará acompañada por el intendente Martín Yeza (PRO), Maximiliano Guerra (que integra el elenco estable de esta gira) y Silvina Martínez (ex abogada de Margarita Stolbizer).

“Su lucha frontal contra el crimen organizado y su tenaz defensa del papel institucional de las fuerzas de seguridad federales, le valieron el reconocimiento de amplios sectores de la población y, al mismo tiempo, el embate de núcleos radicalizados de organizaciones de derechos humanos y de sectores de opinión autodenominados garantistas”, dice el dorso del libro que Bullrich escribió para permanecer en la discusión pública, un libro que repasa sus cuatro años de gestión, con capítulos que incluyen la desaparición de Santiago Maldonado, la organización de la cumbre del G-20 y “el embate de núcleos radicalizados de organizaciones de derechos humanos y de sectores de opinión autodenominados garantistas”.

La respuesta de los policías: