El Gobierno buscará apuntalar la recuperación de la economía durante este año y esperan que la construcción sea un rubro central en ese proceso. En ese sentido, se buscará poner a disposición del sector la prórroga de una ley clave que fue sancionada en 2021 y que se tratará en las sesiones extraordinarias que convocó el Ejecutivo a partir del 1 de febrero.

Se trata de la extensión del Régimen de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda, que genera mucha expectativa en los empresarios que se dedican a la construcción. En concreto, la norma prevé beneficios fiscales para quienes exterioricen capitales no declarados para realizar obras nuevas que funcionen como dinamizadores de la actividad.

Los detalles

El denominado “blanqueo”, que había sido sancionado por unanimidad el año pasado en el Congreso, contemplaba varios plazos para que los inversores ingresaran sus capitales no declarados, pero los más atractivos eran los primeros 60 días, que tenía un costo del 5% del total exteriorizado. Luego, había un mes más con el 10% y el último, con el 20%.

Sin embargo, de los primeros 60 días, sólo hubo cinco días hábiles para que los interesados se sumen, ya que la reglamentación demoró demasiado tiempo y se consumió gran parte de ese tiempo. En principio, se estimaba que reingresarían al sistema unos US$ 5.000 millones, pero las demoras burocráticas en la implementación produjeron desinterés. Fuentes del sector señalan que sólo se recaudaron poco más de US$ 100 millones.

Una fuente legislativa del Frente de Todos indicó que “se buscará que la ley esté vigente durante todo el 2022 con un plazo más largo que el original para la alícuota del 5% y que con el correr de los meses vaya aumentando hasta llegar al 20%”.

Buenas expectativas

La construcción, junto a la industria, fue una de las puntas de lanza que utilizó el Gobierno para reactivar la economía luego de dos años consecutivos en recesión (2018-2019) y la pandemia en 2020. El sector tiene un efecto multiplicador muy interesante en la economía: genera empleo, sobre todo en los segmentos de menores ingresos, y mueve a otros rubros, como en el caso de la metalurgia, por ejemplo.

“Veníamos bregando para que la prórroga del blanqueo se pueda tratar en ordinarias y finalmente no se puedo. El Gobierno se había comprometido y finalmente la incluyó en extraordinarias”, comentó a Data Clave el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss.

Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco)

Las consultoras estiman que la actividad de la construcción creció en promedio cerca del 30%, una cifra más que destacable teniendo en cuenta que la economía en general se recuperó 10% y sectores como la industria alrededor de 15%.

En ese sentido, una extensión del blanqueo podría funcionar como un anabólico para 2022. “Tenemos la esperanza de que si esta vez los plazos se cumplen y son más largos habrá más personas interesadas. Eso va a generar más fondos para futuras obras que pueden ser grandes y dar mucho empleo”, dijo Weiss.

Uno de los objetivos de la norma es incentivar la construcción de viviendas, en un país con una seria crisis habitacional en la que es cada vez más difícil acceder al sueño de la casa propia.

El director Ejecutivo de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI), Mariano García Malbrán, señaló a Data Clave que “entendemos que es esencial para reactivar un mercado inmobiliario que ha sufrido muchos golpes en los últimos años”.

Mariano García Malbrán, director Ejecutivo de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI)

“Desde CAMESI creemos que es esencial que empiecen a motorizarse proyectos desde el estado para que los argentinos puedan acceder a su vivienda, ya que es fundamental para la familia y para el crecimiento económico del país ya que se reactivan muchos segmentos de la economía argentina de manera directa e indirecta”, precisó García Malbrán.

En coincidencia, el presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), Damián Tabakman, sostuvo que una prórroga del blanqueo “es una muy buena noticia para el sector”.

“De hecho, esperamos que impulse la reactivación de las obras para que ganen ritmo, se genere más empleo y por supuesto, mayor inversión en el país. Esta vez, si saliera con una vigencia anual, estamos seguros que muchos argentinos lo aprovecharían para seguir apostando por el mejor resguardo de valor y del patrimonio que ofrece nuestro país, que son los ladrillos”, profundizó Tabakman.

Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU).

Perspectivas positivas

Las perspectivas para 2022 son buenas. Además, el Gobierno podrá volcar más recursos para la construcción en el marco de un acuerdo con el FMI en el que se contempla un incremento en el financiamiento de infraestructura.

“De cara al año en curso, un mayor ritmo de devaluación (que ya comenzó a verificarse) y una parcial reducción de los estímulos fiscales podría enfriar el crecimiento del sector. No obstante, la brecha cambiaria continuará siendo el principal incentivo a volcar recursos hacia el rubro, abaratando así los insumos”, prevé la consultora LCG.

En este sentido, proyectaron un crecimiento positivo, “aunque más tenue en virtud de la coyuntura económica y bases de comparación ya normalizadas”.