Mientras nuestro país sigue envuelto en una compleja y sinuosa crisis cambiaria y económica, en apenas unas pocas semanas tendrá lugar un hecho que agitará las aguas en los mercados del mundo, incluso de Argentina: el próximo 3 de noviembre habrá elecciones presidenciales en EEUU para definir quién gobernará por los próximos cuatro años, si republicanos o demócratas, si Donald Trump o Joe Biden.

A principios de 2020, existía un consenso entre los analistas políticos de que el actual presidente de EEUU sería reelecto para un nuevo mandato, con una economía pujante que se encontraba en pleno empleo, y con el ánimo de la población mayormente optimista. Sin embargo, en los últimos meses con la llegada de la pandemia el escenario dio un giro prácticamente de 180 grados, y hoy las encuestas muestran una contienda muy reñida, con una posición más favorable para el candidato del partido Demócrata, quien lleva una ventaja de unos 9 puntos porcentuales.

Los matices de sus promesas de campañas son evidentes: mientras que el actual presidente propone profundizar sus políticas actuales de beneficios impositivos, la desregulación de los mercados y una política exterior de mucha confrontación, Biden plantea una política económica más sustentable basada en el fomento de la inversión verde, un sistema impositivo con eje en los ciudadanos de mayores ingresos y una política exterior más dialoguista.

“El mercado nos anticipa un escenario cargado de mucha volatilidad en el corto plazo debido a los conflictos políticos y económicos que la pandemia está desencadenando. Adicionalmente, el viernes 2 de octubre se conoció que Trump contrajo Covid-19, lo que sorprendió a Wall Street y llevó a una caída generalizada en los índices”, remarcaron analistas de Invertironline.com.

Para darle aún más suspenso a la situación, existen altas probabilidades de que el mismo 3 de noviembre, luego del cierre de los comicios, no se sepa con certeza quién será el próximo Presidente de Estados Unidos, debido a la expectativa de que gran parte de los votantes emita su voto por correo y dificulte el procesamiento de los datos.

“Nuestra mayor preocupación es que el proceso electoral vea dañada su integridad, producto de que esta elección es muy particular, ya que habrá una gran afluencia de votos por correo, con lo cual puede pasar que el mismo 3 de noviembre, día que la elección presidencial, el ganador sea Trump, pero a medida que vayan llegando los votos por correo, puede ser que eso se revierta y el ganador terminé siendo Biden”, comenta a Data Clave Federico Broggi, jefe de research en Invertir en Bolsa (IEB).

En este sentido, el temor para el mercado sería de que Trump busque impugnar la elección, generando un daño en el sistema electoral. De hecho, en el primer debate entre ambos, el actual mandatario dejó bien expuesto su cuestionamiento sobre el voto por correo. “Si Trump judicializa la elección podría haber un ´sell off´ (liquidación) fuerte que afecte negativamente a todos los activos globales, y entre ellos los argentinos”, pronostica Broggi.

De hecho, en las últimas semanas, los principales bancos de Wall Street realizaron simulaciones para asegurarse de que podrán hacer frente a un aumento en los riesgos de mercado, de liquidez y de crédito, y asesoraron a clientes sobre coberturas de precaución y estrategias de captación de capital si la impugnación de un resultado electoral genera iliquidez.

Por otro lado, si bien es cierto que, de acuerdo a los últimos 100 años de historia estadounidense, Wall Street no se ha teñido del color de un partido político, y la bolsa estadounidense ha visto rendimientos positivos tanto en gobiernos republicanos como demócratas, en el corto plazo una victoria de Trump aceleraría las chances de que los principales índices busquen nuevos máximos históricos, mientras que, por el contrario, un triunfo de Biden podría ir en la dirección inversa y generar caídas generalizadas en los principales índices neoyorquinos.

BIDEN GANADOR

“El impacto inicial de una eventual victoria de Biden, junto con el Congreso pasando a manos de demócratas, no es bueno para el mercado americano y, por lo tanto, no va a ser una noticia positiva para los activos argentinos”, sostiene a Data Clave Mauro Mazza, research de Bull Market Brokers. “La idea de que podamos tener algún evento desagradable es muy factible”, refuerza.

Ahora bien, no son todas malas noticias para la Argentina en caso de una victoria del otrora vicepresidente de Barack Obama. “Entendemos que las negociaciones con el FMI serían menos reñidas para Argentina con Biden como presidente, incluso un gobierno demócrata, en teoría, se mostraría más cercano a la Argentina”, considera Broggi. La semana pasada arribó a Argentina la primera misión del Fondo, necesaria para negociar un acuerdo que le permita al país refinanciar cerca de u$s45.000 millones de deuda que vencen en los próximos dos años.

Estrictamente en lo relacionado con los activos bursátiles, hay un sector del mercado que se vería beneficiado con una victoria del candidato demócrata: la política de Biden favorece todo lo que es agronegocio. “Dentro de su plan, en el ´New Deal verde´, hay un apartado que habla sobre su intención de impulsar los biocombustibles. Esto podría generar algún tipo de movimiento extraordinario en los precios, sobre todo en el maíz, azúcar y algo de oleaginosa por medio de la soja, impulsando en la Bolsa a las empresas relacionadas con el sector agropecuario”, afirma el research de Bull Market Brokers.

Independientemente de todo lo que pueda ocurrir en Argentina, con las negociaciones con el FMI, o la crisis cambiaría, “creo que es positivo un triunfo de Biden para empresas como Adecoagro (AGRO), Agrometal (AGRO), Molinos Agro (MOLA), hasta Cresud (CRES)”, enumera Mazza. Vale remarcar que como opera en EEUU, en la bolsa local solo se puede acceder a Adecoagro (ADGO), a través de su Cedear.

Por otro lado, los operadores del mercado estiman que una vez que pase la tormenta de Biden para el mercado en general, algo que podría durar de uno a tres meses, los mercados emergentes serían otros de los beneficiados ante un eventual proceso inflacionario en EEUU. “Acá el punto es qué va hacer la Reserva Federal. Biden es por sí mismo una mala noticia para la parte fiscal y para el mercado en general en cuanto a la deuda. Entonces la FED va a tener que tomar alguna medida y eso siempre favorece a los mercados emergentes. O sea, Biden favorecerá a los emergentes más que Trump”, afirma el research de Bull Market Brokers.

Para los perfiles más conservadores que tengan por objetivo transitar este momento con calma una opción es mantenerse líquidos en dólares, concuerdan los analistas.

Otra manera, a la par de que se cubre el capital de la variación del tipo de cambio, es invertir en oro, que es por excelencia el activo de refugio de valor elegido por los inversores. “En el mercado local no hay una manera directa de invertir en este commodity a través de la Bolsa, pero se puede invertir en la principal minera del mundo Barrick Gold, comprando su Cedear (GOLD), cuya cotización está muy vinculada al precio del metal, aunque asumiendo los riesgos propios de esta empresa”, puntualizan desde Invertironline.com.

Quienes tengan cuenta en Estados Unidos, pueden invertir sus dólares en el ETF SPDR Gold Shares (GLD), que es un Fondo que cotiza en bolsa y que invierte directamente en oro con el fin de replicar el valor de este metal. De hecho, hace poco se convirtió en uno de los principales tenedores de oro en el mundo, incluso más que muchos Bancos Centrales de importantes países.

Para los perfiles que tengan un apetito mayor por el riesgo con un horizonte de inversión de largo plazo y que anticipen un escenario favorable a Biden, los activos vinculados con a las energías renovables surgen como una alternativa atractiva teniendo en cuenta sus promesas para incentivar el desarrollo de este sector en pos de una economía más sustentable.

En este sentido, “los fondos de inversión Invesco Solar ETF (TAN) y el iShares Global Clean Energy ETF (ICLN) son los más importantes del sector y que podrían verse beneficiados. Por otro lado, el sector bancario y el de hidrocarburos podrían verse perjudicados ante una victoria del candidato demócrata ya que es posible que se busquen implementar mayores controles y regulaciones para estas industrias”, agregaron.

En Bull Market, por su parte, destacaron a las siguientes empresas ante un eventual triunfo de Biden (se pueden operar desde Argentina a través de Cedear): la constructora HOME DEPOT (HD); el fabricante de maquinaria para la construcción y equipos de minería, entre otros, Caterpillar (CAT); la proveedora de insumos a las energías renovables, BHP Minning (BHP); y la innovadora automotriz Tesla (TSLA).

TRUMP GANADOR

En el caso de que Trump emerja como el ganador de las elecciones, ocurre lo contrario. Lo más esperable es que se mantengan las políticas “pro mercado” y siga vigente en su agenda continuar con la política de eliminar regulaciones y brindando su apoyo para el desarrollo de energías fósiles.

“Con la relección del actual presidente, el sector energético y el financiero podrían verse impulsados en un segundo mandato del candidato republicano. Una opción para invertir en estos sectores es a través de los ETFs Energy Select Sector SPDR Fund (XLE) y Financial Select Sector SPDR Fund (XLF)", concluyeron desde Invertironline.com.

Al mismo tiempo, desde Bull Market sugirieron algunas empresas con potencial de suba (se pueden operar desde Argentina a través de Cedear) ante una eventual victoria de Trump: el banco JP Morgan (JPM); la petrolera Exxon (XOM); la tecnológica Microsoft (MSFT);y la proveedoras de maquinarias John Deere (DE).