Un grupo de inquilinos de Tandil realizarán mañana un cacerolazo a las 18.30 frente al Municipio para exigir una regulación que termine con los aumentos indiscriminados de hasta un 400 por ciento en la renovación de alquileres.

Hay un desacople enorme entre los precios del mercado y los ingresos de los tandilenses sumado a una falta de políticas municipales que lleva a los inquilinos a sufrir un desalojo económico”, sostiene en diálogo con Data Clave, el concejal de Patria Grande, Juan Arrizabalaga.

El concejal Arrizabalaga

Según el edil opositor, desde el distrito gobernado por el radical Miguel Ángel Lunghi no se están tomando las medidas necesarias para contener a los vecinos en un momento en el que se da “un cuello de botella” que se profundizó con el regreso de la presencialidad en las universidades.

Hoy en día se retiran las viviendas del mercado a la espera de poder subir más los precios, se renuevan contratos por entre 100 y 400 por ciento se fomenta el alquiler informal para conseguir una renovación rápida para luego aplicar los aumentos”.

Ante esta situación desde la oposición plantean la necesidad de que el distrito tome cartas en el asunto y responda a alguno de los proyectos presentados por la oposición como el que propone una tasa a la vivienda vacía para “terminar con la especulación”.

Estamos viviendo una crisis de acceso a la vivienda. Y la situación viene emporando con los años. Hay sectores con dos salarios a disposición que están quedando excluidos del mercado”, explica el edil.

En la actualidad, un monoambiente en Tandil puede costar a partir de 30 mil pesos pero ante la renovación se puede llegar a ir a 60 mil. “Hay gente que ofrece un dos ambientes a 70 mil pesos. Encima la comisión inmobiliaria está por arriba del 2 por ciento de lo que debería”, sostiene. Y agrega: "Pretender que se pueda pagar entre 70 y 80 mil pesos por un departamento de estas características es una invitación a quedarse en la calle. Algo que ningún inquilino permanente puede sostener”.

Hasta el momento el oficialismo no se pronunció al respecto. La mayoría en el HCD local los posiciona de una manera que los lleva a evitar tratar un tema que atraviesa a toda la población más allá de los colores políticos. Si el intendente no entiende que los inquilinos son nuestros vecinos estamos en un problema. La ciudad no funciona si la noche anterior los trabajadores no tienen donde dormir. Es algo a resolver de manera urgente y que ya forma parte de una demanda ciudadana”, cierra Arrizabalaga.