La Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP) convocó a realizar un homenaje a los colegas que perdieron su vida durante la atención del COVID-19. La cita es este sábado a las 12 horas, "en el lugar que cada uno se encuentre".

"Se cumplen dos años del comienzo de una guerra no prevista. Una guerra contra un enemigo invisible e implacable que nos sorprendió a todos y nos encontró sin armas efectivas de combate, circunscribiendo nuestra acción inicial a lo meramente defensivo, el aislamiento, que nos separó individual y colectivamente del resto de la sociedad. Una guerra bacteriológica que se cobró millones de víctimas fatales en todo el planeta", expresaron desde AMAP.

Por ese motivo, "tras estos dos largos y sacrificados años de labor en pandemia, en los que se han puesto en evidencia los roles que cada sector de la comunidad ha venido jugando, en una sociedad crónicamente enferma y con algunos valores distorsionados, los médicos de la actividad privada, haremos a las 12:00 del mediodía un minuto de silencio en el lugar donde nos encontremos, como un reconocimiento a la memoria de todos nuestros colegas que dejaron su vida en esta guerra, trabajando hasta el final a nuestro lado, en defensa de la vida de todos los integrantes de nuestra comunidad. Pero también, ese minuto de silencio estará dedicado a todos nosotros, sobrevivientes, que también combatimos codo a codo en esta contienda que no dio pausas ni respiro".

Los profesionales aprovecharán el acto también para reclamar sobre las condiciones laborales en las que se encuentran. "Nuestro enojo no pasan a esta altura de los acontecimientos únicamente por cuestiones o reclamos meramente retributivos, sino fundamentalmente por las condiciones de trabajo médico profesional a los que las empresas de salud privada parecieran querer empujarnos a aceptar progresivamente a fin de continuar con la reducción de los costos empresariales, a expensas de la salud de sus empleados, la de sus afiliados y de la calidad de atención y del trabajo médicos".

"El servicio de salud tiene un costo que las empresas deben asumir como propios, y no transferirlo a sus profesionales generando condiciones de trabajo desfavorables y pauperizando la profesión, ni reduciendo a sus beneficiarios la calidad ni el número de prestaciones", agregaron.

Al respecto, explicaron que "los médicos en Argentina seguimos siendo en la inmensa mayoría monotributistas, en hospitales privados de primera categoría de la CABA y en casi todos los centros asistenciales privados del gran Buenos Aires y del interior del país, lugares donde, desafortunadamente, cuentan con la complicidad y la displicencia de las organizaciones médicas colegiadas".

"No hay médico en nuestro país que no haya sufrido (y sufra aún) en carne propia abusos de un sistema que prioriza el rédito económico por sobre el solidario; un sistema tan inescrupuloso que es capaz de banalizar nuestro arte y nuestra actividad a costa de la salud de la población a la que está dirigida y con la cual debería estar comprometida, al menos, moral, humanitaria y solidariamente", remarcaron.