Martín Vanegas es el líder de la Brigada B. Y, sin dudas, uno de los personajes más queridos de Los Simuladores, la serie argentina que se convirtió en un clásico y que en 2024 tendrá su versión cinematográfica.

Como el resto de la tropilla que secundaba a los principales protagonistas, Vanegas se incorporó a la banda tras contratar los servicios del cuarteto especial por una deuda que tenía con un usurero que amenazó con ejecutar a sus hijos sino le pagaba a tiempo.

Todavía es difícil de explicar lo que pasa con Los Simuladores. Está claro que es una de las mejores series que se hicieron en Argentina. Pero el otro día estaba en el subte y unos chicos de 20 años se me acercaron para pedirme una foto, pero cuando se estrenó ellos ni habían nacido. Las plataformas logran eso”, sostiene en diálogo con Data Clave, Sergio “Pasta” Dioguardi el actor detrás del personaje que, desde 2019, también está al frente de la dirección de Turismo y Cultura de 25 de Mayo, uno de los distritos del centro de la provincia de Buenos Aires.

La Brigada B

Data Clave: ¿Cómo tomaste la decisión de mudarte a más de 200 kilómetros de CABA?

P.D.: Cuando mi hija más grande cumplió seis años con mi mujer pensamos en anotarla en la primaria y, como la familia de ella es de 25 de Mayo, adonde viajábamos seguido, decidimos venirnos a vivir acá para cambiar por una vida más sana, más sencilla. Fue una decisión espectacular. Nos cambió la vida. Yo viví en Unquillo (Córdoba) y quería que ellas tuvieran la misma vida, manejando los tiempos.

Data Clave.: Con una pausa.

P.D.: Sí, frenar. Tengo una filosofía de vida que es disfrutarla todo el tiempo. Lo material es pasajero. Ni casa tengo. Alquilé toda mi vida. Y todo lo que gano lo sigo usando en tiempo. Y vivir en un pueblo te da eso. Y eso que 25 de Mayo es una ciudad de más de 40 mil habitantes. Pero tiene la esencia del pueblo. Acá tenés nombre, no sos un número.

Data Clave: ¿Y vos te ganaste tu nombre de entrada o te costó?

P.D.: Ya soy el Pasta. Al principio era la novedad. Pero acá es una gran familia. Me recibieron como uno más y nunca me miraron de reojo. Para algunos será algo simplista, pero a mí me hace feliz. ¿Sabés lo que es vivir en un lugar donde no tenés que mirar para todos lados antes de entrar a tu casa?

Data Clave.: No…

P.D.: Bueno…acá pasa. Las puertas quedan abiertas. No hay un robo a mano armada. No es que hay mucha seguridad, es que no hay robos.

Data Clave: ¿En qué momento decidiste volcarte a la gestión pública?

P.D.: Cuando llegué en 2015, me acerqué a la dirección de Cultura, me presenté y avisé que quería colaborar. En los primeros cuatro años armé festivales de títeres con los mejores grupos del país, festivales de cine y de circo. Y cuando Hernán (Ralinqueo, intendente del Frente de Todos) fue reelecto en 2019 me llamó, me preguntó si podía ir a tomar unos mates a la casa y tres días antes de reasumir me dijo que me quería en la gestión. Que quería que todo lo que había hecho gratis ahora lo haga desde adentro. Y me pidió que me comprometa.

Con el ministro de Turismo, Matías Lammens, y el intendente Hernán Ralinqueo.

Data Clave: ¿Aceptaste rápido?

 P.D.: Sí, pero con mucho miedo y vértigo. Y hoy estoy feliz porque está buenísimo.

Data Clave: Y encima te agarró la pandemia. La cultura y el turismo justamente fueron de los más afectados. ¿Cómo lo llevaste?

P.D: Fue muy difícil. Pensá que nosotros somos el carnaval de la Provincia. Hicimos un año de carnaval con todas noches de 10 mil personas porque tenemos un corsódromo con más de 400 metros de largo en el que metimos 500 personas en escena, carrozas, comparsas, batucada. Es el estilo de Gualeguaychú en Buenos Aires. Fue un éxito. Pero terminó el de 2020 y nos agarró la pandemia. Aproveché ese tiempo para capacitarme en turismo y empecé a hacer las relaciones necesarias para poder gestionar.

Data Clave: ¿Venís de familia política?

P.D.: Mi familia es más gremialista. Mi papá trabajaba en gas del estado. Cuando me tocó laburar en una curtiembre o en el propio conservatorio siempre estuve más ligado al gremialismo. Tengo mi afinidad peronista, pero soy un militante de la cultura. Trabajé 20 años en la calle, en villas y cárceles.

Data Clave: O sea que tenés el pulso de la calle.

P.D.: Sí, es lo que amo. Soy un artista callejero. En los 80 armamos los movimientos de teatro popular. Empezamos a laburar con El Dorrego, Catalina Sur, Diablo Mundo, Calandraca. Y me quedé trabajando 20 años a la gorra, viajando por el mundo siempre a la gorra.

Data Clave: ¿Sigue viva la llama del actor?

P.D.: Sí, por supuesto. Estoy haciendo todos los miércoles en NUN, una comedia espectacular que se llama “Tengo un muerto en el placard”.

Todos los miércoles se presenta en el Teatro Nun con "Todos tenemos un muerto en el placard"

Data Clave: O sea que vas y venís.

P.D.: Cuando voy para CABA, aprovecho y paso por La Plata para ir a golpear algunas puertas en pos de conseguir algo para la ciudad. Hablo con todos. Salgo a buscar los recursos o los subsidios. Lo que haga falta. Bajamos ideas para ver si nos apoyan desde Provincia o Nación. Y la verdad que al estar alineados laburamos bien y conseguimos muchas cosas. En 25 de Mayo tenemos muchas ganas de darle bola a lo audiovisual. El año pasado hicimos una película con Luciano Cáceres, todo a pulmón. Poniendo actores y técnicos del pueblo. La hicimos con Bolívar y Daireaux. Y ahora en julio empezamos a hacer otra llamada "Búfalo", con Sergio "Maravilla" Martínez como protagonista. Queremos darle fuerza a la industria audiovisual local porque hoy ya no necesitás ir a Buenos Aires. La mayoría de las producciones de Netflix están hechas en pueblos con cuatro o cinco locaciones pequeñas. Hay que tener una buena historia.

Data Clave: ¿Encontraste tu lugar en el mundo?

P.D.: En 25 de Mayo estoy como en Hollywood. Porque el éxito es hacer lo que te gusta con gente que la pasás bien, tratando de realizar productos buenos. Además, vamos a poner la pata educativa porque vamos a armar la escuela municipal de cine con una extensión con Nación o con la Universidad de La Plata. Porque queremos que se empiece a producir acá. Si lo hacés, movés todo. Ponés en juego la economía local y encima evitás el desarraigo.

Data Clave: Te llevo al tema por el que te reconocen en la calle. ¿Vas a estar en la película de Los Simuladores?

P.D.: De lo artístico todavía no se sabe nada. Todo está en la cabeza de Damián (Szifrón, el director y creador). Pero la Brigada B tiene que estar. Confirmado no hay nada. Sin embargo, es un notición que se haga la película. Es la serie más importante del país.

Data Clave: Los posicionamientos políticos siempre traen cola entre los actores. ¿Cómo te llevás con el resto de los integrantes?

P.D.: Somos hermanos. Nos conocemos todos desde antes de Los Simuladores. Antes de la pandemia nos encontrábamos una vez al mes. Tenemos un grupo que se llama la NBA, los Notables Boludos Asociation. Su presidente es Jorge D’ Elia. Tenemos charlas divinas, pero no se habla mucho de política. Cada uno sabe lo que piensa el otro.

Data Clave: ¿Y cómo te llevás con Martín Seefeld? Vos te definís como peronista y él fue funcionario de su amigo personal, Mauricio Macri.

P.D.: Alguna vez tuvimos alguna diferencia, pero es mi hermano del alma. Es íntimo amigo de Mauricio, pero siempre hablamos con mucho respeto. Tengo amigos en todos los frentes. Soy prácticamente hermano de Martiniano Molina, laburé mucho con él. Y estamos en diferentes lugares. Tratamos de no hablar porque hay puntos sin retorno. Con Martín sabemos lo que pensamos. Yo nunca dejaría que nadie hable mal de un amigo mío, por ende tampoco haría lo mismo. Y eso que le puedo hablar muy mal de Mauricio. Pero jamás lo ofendería. Los Simuladores es una familia. Y sabemos muy bien diferenciar las cosas.