Días atrás se encendió la polémica en la Ciudad de Buenos Aires luego de la vigilia de militantes kirchneristas en las inmediaciones de la casa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en Recoleta. La presencia constante de manifestantes en el vecindario de la exmandataria derivó en un vallado que instaló la policía porteña en la zona, hecho que caldeó los ánimos y terminó en una batalla campal

A raíz de los incidentes del sábado y luego de las acusaciones cruzadas entre CFK y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y luego de distintas denuncias, el Ministerio Público Fiscal convocó a los gobiernos nacional y porteño para generar pautas de convivencia respecto de las manifestaciones en la casa de la vicepresidenta.

Según pudo saber Data Clave, allí “se definieron criterios claros que van a impedir que se afecte el normal desarrollo de la vida de los vecinos de la zona”. Según confiaron asistentes al encuentro, “no se van a realizar acampes, ni ferias, ni podrá haber fuegos artificiales o parrillas. Tampoco batucadas ni, especialmente, cortes de calle”.

En este sentido, fuentes del Ejecutivo porteño indicaron a este medio que “esto es una ratificación, en la Justicia, de los criterios de orden público que la Ciudad llevó adelante en todo el manejo de este tema”.

De esta manera, desde el entorno del jefe de Gobierno de CABA subrayaron que, a menos de una semana de los hechos del sábado, “queda reafirmado que las normas de convivencia son ineludibles en el espacio público, que no todo está permitido y que el derecho a vivir en paz es tan importante como el derecho a manifestarse”.

Y sentenciaron: “hay que manejarse dentro de la Constitución, a través de los canales institucionales, sin prepotencia y con la templanza que exige la paciencia, genera estos resultados. Intentaron, violentamente, llevarse puestos la paz y el orden y quedó claro que no vale todo”.