La ministra de Educación de Chubut, Florencia Perata, tomó la decisión de eliminar cargos que se habían incorporado en el marco de la pandemia. Según el gobierno provincial, la medida que se había implementado con el fin de garantizar la continuidad de clases -en formato no presencial- había representado "un gasto excesivo muy difícil de afrontar”. La medida impactaría a 1000 docentes.

La decisión le abre un nuevo frente al gobernador Mariano Arcioni, que la semana pasada enfrentó reclamos de la policía provincial y se mantienen protestas por parte de los empleados de la Salud. No obstante, los docentes ya mantenían reclamos por la falta de pago de los dos últimos meses, incluyendo el medio aguinaldo, según consignaron desde la Asociación de Trabajadores de la Salud.

La resolución 168/20, firmada por la ministra Perata, deja sin efecto la resolución 51-ME-20 que había prolongado los contratos de los docentes que “se encontraban cumpliendo funciones en situación de revista suplentes, reemplazantes y provisorios”. Tal medida era de carácter provisorio, según el gobierno de Chubut. Y luego argumenta que en el marco de un número importante de reintegros, se incurrió “en una doble y en algunos casos triple erogación de fondos para el mismo cargo, generando un gasto excesivo muy difícil de afrontar en el marco de la actual Emergencia Económica por la que atraviesa la provincia”.

Chubut enfrenta una situación política y económica delicada. Una muestra es la marcha que se desarrollará este miércoles por trabajadores estatales de la administración pública, entre ellos trabajadores de la salud, que reclaman el pago de sus haberes en “tiempo y forma”, y el adeudado medio aguinaldo de junio.