La Defensoría de los niños, niñas y adolescentes salió al cruce de las organizaciones sociales que critican el sistema de asignación de dinero del gobierno y defendió la política del ministerio de Desarrollo Social. “En este contexto de pandemia era imprescindible atender las situaciones de enorme vulneración de derechos que viven las niñeces y adolescencias en nuestro país”, argumenta.

Los movimientos sociales, integrados al Gobierno, plantaron bandera esta semana  y piden una acción más agresiva para acompañar a los sectores vulnerables. La primera crítica la expresó Juan Grabois, dirigente de la CTEP. Pero luego se sumaron Emilio Pérsico, del Movimiento Evita y también Esteban “Gringo” Castro, secretario general de  la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). 

La UTEP es la estructura que a finales de 2019 aglomeró a todas estas agrupaciones, que durante el Gobierno de Mauricio Macri se identificaba como el “trío piquetero” o el “trío San Cayetano”. El lunes, sintetizó su posición sobre los anuncios del presidente Alberto Fernández en un comunicado: “Disentimos de la Tarjeta Alimentaria porque corre el eje de la inclusión desde el trabajo, es ineficiente y limitada”, apuntaron.

Con la firma de su titular, la Dra. Marisa Graham, destacó en un comunicado “la ampliación de la Tarjeta Alimentar” anunciada este mes de mayo para las familias con niñas y niños de hasta 14 años. “Esta Defensoría reconoce que esta decisión en materia de política alimentaria es un avance relevante, en línea con las recomendaciones y gestiones realizadas por esta institución”, esgrimió el organismo.

“En tal sentido seguimos advirtiendo aún sobre la falta de políticas integrales, que más allá del ingreso monetario, deben estar particularmente dirigidas a los y las adolescentes de 14 a 17 años, que requieren una mirada específica que los incluya en la protección posibilitando un lugar de mayor protagonismo”, agregó Graham.

Como anticipó Data Clave, el enfrentamiento entre el Gobierno y los organismos sociales por la Tarjeta, es una disputa por controlar una billetera que es cada vez más flaca. Los dirigentes sociales tienen una serie de proyectos que consideran más prioritarios que la Tarjeta Alimentar: un ingreso universal para los trabajadores informales, ampliar el Potenciar Trabajo, y avanzar en el Plan de Desarrollo Humano Integral, el ambicioso proyecto para construir un millón de viviendas en cuatro años a través de cooperativas. 

Lideres de organizaciones sociales

En contrapartida, en el Gobierno, en una visión que comparte el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, creen que hay un objetivo determinante y de corto plazo: atacar el hambre.

En este enfrentamiento, la defensora tomó partido, destacó que “el derecho a la seguridad alimentaria debe ser entendido como estratégico” y celebró “la ampliación de la Tarjeta Alimentar “como una política fundamental para paliar la emergencia alimentaria en la franja más golpeada por la pobreza e indigencia como lo es la niñez y adolescencia”, concluyó.

Graham fue designada como la primera defensora del niño y adolescente luego de 14 años de creado el puesto. El concurso fue realizado en el Congreso durante el gobierno de Cambiemos y ratificado por el Senado en febrero del año 2020.

COMUNICADO:

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