El Ejecutivo bonaerense tiene en claro dónde se juega buena parte de la elección. Y es por eso, que lejos de los flashes nacionales, se fue a buscar el voto al interior con una de las figuras de mayor peso. El objetivo es claro: lograr la gobernabilidad

La vicegobernadora y presidenta de la Cámara alta, Verónica Magario, se puso al frente de una recorrida solitaria que, en la actualidad, la tiene presente en la séptima sección bonaerense. La ubicación no es casualidad. Forma parte de una de las regiones donde el Frente de Todos necesita mejorar la performance de 2017, cuando Juntos por el Cambio se llevó las tres única bancas en juego.

Según le confiaron a Data Clave, tanto desde el oficialismo como de la oposición, ambos sectores manejan los mismos pronósticos: Juntos perdería una banca.

Con esa idea, Magario inició su recorrida por la sección pasando por Bolívar, donde gobierna el intendente del Frente de Todos Marcos Pisano, pero donde Eduardo “Bali” Bucca es el gran referente municipal y primer candidato del oficialismo rumbo a la Cámara alta bonaerense. En otras palabras, quien se haría cargo de ese lugar.

La realidad hoy es otra. En 2017 Bucca compitió a nivel nacional como primer candidato a diputado por Cumplir y consiguió entrar en el Congreso. En su sección el actual aspirante se llevó un 7 por ciento de la séptima sección. Un número que hoy desde el Frente de Todos cuentan como propio.  

“Nos llena de esperanza el avance del Municipio en la vacunación, y cómo esto se traduce en oportunidades y desarrollo económico”, aseguró la vicegobernadora sobre su visita. No son dos temas random. Su recorrida busca evidenciar los avances del plan de vacunación y captar el voto rural.

Y en esa línea su parada siguiente se dio ayer en Saladillo y 25 de Mayo, donde compartió actividades con el diputado bonaerense Walter Abarca y el jefe comunal Hernán Ralinqueo, respectivamente. “Verónica nos da roce y territorio. Es la persona ideal para generar espacio de diálogo con vecinos, para explicar los avances y escuchar los reclamos”, le dijeron a Data Clave desde el Ejecutivo.

Composición

En la actualidad la Cámara alta bonaerense cuenta 26 senadores de Juntos y 20 del Frente de Todos. Lo que significa que, en la actualidad, el gobernador Axel Kicillof debe negociar cada iniciativa con un margen de gobernabilidad reducida. Y la oposición no solo lo sabe, sino que lo aprovecha. Como sucede hoy con un montón de nombramientos en la Suprema Corte, el BAPRO y otras direcciones que, de no alcanzar al menos la paridad de senadores, el oficialismo tendrá que seguir consensuando.

Y es justamente ahí donde la figura de Magario podría tomar un gran valor. Sucede que, en caso de conseguir los tres senadores a su favor (lo que implicaría restarle 3 a la oposición), la Cámara alta quedaría empatada en 23 legisladores por lado y la definición de cada proyecto del ejecutivo quedaría en manos de la presidenta del Senado.

En cuarta

Antes de poner un pie en la séptima Magario llevó a cabo un raid de una semana por siete ciudades de la cuarta sección: Carlos Casares, 9 de Julio, General Viamonte, Junín, Chacabuco e Hipólito Yrigoyen.

La gira previa tuvo el mismo objetivo para un escenario que tras las elecciones de 2017 dejó un saldo de 5 bancas para la oposición y 2 para el oficialismo. Al igual que en la séptima, tanto desde el oficialismo como de la oposición, aseguran que el Frente de Todos ganaría una. “Algún día vamos a tener que discutir por qué la cuarta sección sigue teniendo una representación similar a la de la Primera sección cuando somos casi el 10 por ciento del padrón electoral”, le dice a Data Clave un dirigente peronista que no revela su nombre. “Imaginate que no voy a ser yo el que lo pida. Pero eso mismos que hoy nos sirve a muchos de acá también nos puede perjudicar a nivel provincial”, agrega.

Justamente en la primera y en la quinta sección serán las otras dos donde se votará para senador. Y todo parece indicar que para lograr el vuelvo electoral el FDT necesitaría hacer una gran campaña en la sección del Conurbano.

Con todo eso en la cabeza, Magario gira por la Provincia en busca de dar con el voto que le permita comandar una Cámara a su favor.