Durante el coloquio de IDEA 70% de los empresarios afirmó que el próximo semestre será peor. En medio de este “sin futuro”, el Merval subió el martes por treceava jornada consecutiva, pero medido en pesos y empujado por el CCL de inversores que no tienen alternativa para escapar del peso. “Los títulos valores de Argentina (bonos y acciones líquidas) ya no se usan como ahorro, sino para cambio. La Bolsa se ha transformado en una gran Casa de Cambio”Claudio Zuchovicki dixit. Y con poco se mueve a la bolsa porteña: en el Merval se negocian unos US$ 8 M diarios contra 5500 del SP 500, 1300 del Bovespa, 250 del IPSA chileno y 35 del COLCAP colombiano.  

Todos los títulos argentinos, en dólares, de ley extranjera pierden un 15% en el último mes. Y los principales dólares alternativos subieron en los últimos 30 días más de 35% llevándose puesta a cualquier inversión incluidos, por cierto, los ladrillos. Y la inflación ya llega al récord global (excepto Venezuela, 2359%) de 39,2% según datos de Charlie Bilello, lejos del antepenúltimo, Turquía con 11,8% y muy lejos del primero Irlanda que tiene una deflación de -1,2% y Suiza de -0,8%.

El gobierno cree que los problemas se corrigen reprimiendo -aplicando el poder policial, el monopolio de la violencia- y no entiende que la violencia destruye, y así se forma una bola de nieve inercial: más destrucción, más angustia del gobierno que “construye” con más represión. Y lo peor del caso es que la oposición no lo tiene claro, de hecho, por caso, propone controlar el delito con más policía cuando esto supone aumentar el gasto que, al mismo tiempo, urgen bajar. El delito se combate con menos desocupación, menos marginación y menos miseria, mejores salarios.

Para no quedarse sin reservas, en lugar de dejar al mercado libre (por miedo a la inflación a la que confunde con aumento del IPC) el BCRA le pegó a la gente con un cepo, y el mercado le devuelve una piña más dura: sigue perdiendo reservas y el blue no encuentra techo incidiendo con fuerza en el IPC. Este gráfico, que lo tomé de Nicolás Cachanosky, es muy didáctico:

Ante el precio subsidiado del BCRA, los dólares son potencialmente muy demandados y poco ofrecidos, perdiendo reservas. Pero, como no toda esa demanda potencial se puede realizar, la insatisfecha -que crece a medida que se endurece el cepo- va al blue provocando una suba de su precio a ese nivel de demanda, aumentando la brecha (hoy en 130%) entre el oficial y los paralelos, y encareciendo los precios relacionados perjudicando a los más pobres.

Incoherentemente, el gobierno intenta incentivar la oferta de divisas, por ejemplo, con la reducción de 33% a 30% en las retenciones a la soja durante octubre. O sea, mientras que los productores recibían $ 51 por dólar liquidado, dadas las retenciones, pasaron a recibir $53,5 lo que no suma nada como puede verse en este gráfico de Invecq ya viejo (hoy el blue está en $ 180):

Así las cosas, obviamente los argentinos “invierten” en blue. Aunque hay mejores alternativas (cuando no se vean perjudicados por las variaciones del dólar CCL y el riesgo local).

En Wall Street, visto las cada vez más reducidas esperanzas de un nuevo paquete de “estímulo” -inflación, burbujas- los índices vienen aflojando. El Dow Jones subió 0,07% la semana pasada, el S P 500 el 0,19% y, el tecnológico, el Nasdaq 100 terminó su cuarta semana consecutiva al alza, repuntando 1,08%. Los tres, este lunes cayeron y el martes se recuperaban levemente.

Goldman Sachs hizo cuatro cambios sectoriales: mejoró Bancos y Automóviles a “Sobre ponderados” (desde Neutral), y rebajó Tecnología a Neutral y Alimentos, Bebidas y Tabaco a “Sub ponderados” (desde Neutral).

Ahora, según Gunjan Banerji, la división -split- de acciones de Apple (AAPL) y Tesla (TSLA) fue una gran ayuda y el volumen de opciones de AAPL ahora es 3 veces mayor y el de TSLA es 2,6 veces. O sea, dos tecnológicas que quizás vayan por separado dentro del Nasdaq. Por otra parte, Amazon (AMZN), Microsoft (MSFT) y Alphabet (GOOGL) son las tres empresas del S P 500 que reciben una mejor recomendación de comprar entre las doce mayores del índice por tamaño en bolsa. 

Además de Goldman, Bank of America dijo que “es hora de comprar valor”, es decir, acciones baratas en relación con la performance de la empresa (ganancias, ventas, valor libro, cash flow…). Lo que impulsaría la tendencia a la suba del valor, a largo plazo, son los clásicos: tasas bajas y el crecimiento económico global que luce cada vez más débil demostrando que los estímulos de los bancos centrales -léase, el “dinero helicóptero” keynesiano- solo embarra la cancha.

Además de la inestabilidad propia de unas elecciones muy “desordenadas” para los estándares de EE.UU., gane quien gane luce poco probable que se controle el gasto público o que aumenten los ingresos fiscales con lo que está garantizada la exagerada emisión monetaria.

En este gráfico FMQ es la suma de la oferta monetaria de dólares fiduciarios, tanto en circulación como fuera de circulación. Desde marzo de este año el crecimiento de la FMQ no tiene precedentes, se ha vuelto casi vertical y nadie parece dispuesto a frenarlo. A lo que hay que sumar, como señala Daniel Lacalle, que el balance del BCE es ahora casi el 60% del PBI (el de la Fed 34%).

Así las cosas, se entiende claramente que es hora de comprar valor y, por cierto, oro. Ahora, Barani krishnan aconseja estudiar los granos que se negocian en diferentes mercados siendo el principal el CBOT, o Chicago Board of Trade, que forma parte del CME o Chicago Mercantile Exchange donde es posible comerciar físicamente granos, contratos de futuros y opciones. Por cierto, China, que se lleva un 50% de las importaciones de soja globales, es la economía que más crece, sino la única, entre las grandes.

Los futuros de soja, con una clara tendencia alcista, suben 29% desde los mínimos de abril.

Los de trigo aumentan 32% desde sus mínimos de junio, y también con tendencia alcista.

Por su parte los futuros de maíz, también alcistas, suben 30% desde sus mínimos de agosto. En Argentina, siempre con el riesgo local, estos futuros y opciones pueden comprarse en el Rofex.

Y finalmente, el refugio por excelencia, el oro que sube un 100% desde que tocó fondo hace cinco años, y algunos lo ven sobrevalorado. Como señala Jesse Felder, además de observar los impulsores clásicos del metal (inflación, tasas bajas, bajo crecimiento económico), una forma de ver su valoración es compararlo, por ejemplo, con el promedio industrial Dow Jones.

Para igualar el pico de valoración que alcanzó hace una década, el oro tendría que duplicar su precio actual. Y, aun así, todavía estaría muy debajo del pico visto hace cuatro décadas. Por lo tanto, el potencial alcista del oro a largo plazo es grande y resulta una protección cuando el gobierno se vuelve muy “agresivo” en el sentido presupuestario.

Recordemos la crisis financiera de2008. La Fed provocó una burbuja inmobiliaria dadas las tasas muy bajas que, cuando estalló, indujo al Tesoro a respaldar al sistema financiero con cientos de miles de millones de dólares. El gobierno federal también implementó un estímulo fiscal fuerte durante la recesión que prosiguió. Esto indujo un déficit presupuestario récord de más de US$ 1 billones y el precio del oro se disparó después de que la crisis parecía superada.

Luego, el déficit se redujo -en rigor, la emisión- y los precios del oro cayeron, pero en 2020 volverá a superar los US$ 1 billones. Y, como vienen las cosas, de moda el neo keynesianismo y con una economía que no despega dadas las cuarentenas que no terminan, podríamos ver un déficit de US$ 2 B para 2021 lo que, muy probablemente, dispararía al oro. Este gráfico, muestra el recorrido que podría tener el oro, en amarillo, siguiendo la curva azul del déficit.

En forma física es complicado adquirir oro y no vale la pena, entre otras cosas, por el costo de almacenamiento. Lo más recomendable son los ETF de Oro (y Plata) físicos GLD (y SLV). O ETF de mineras de Oro (y Plata) GDX (y SIL). O se puede invertir en mineras a través de CEDEARS de empresas, como Barrick Gold, Gold Fields, Novagold y Yamana Gold. 

También puede comprarse “cripto oro”. Las stablecoins o criptomonedas “estables” -atadas al dólar u otros activos- no tienen la volatilidad, por caso, del Bitcoin. Entre estas, están las stablecoins atadas a metales preciosos, en particular, las atadas al oro como Pax Gold, Digix Gold, Goldmint, y Tether Gold cuya capitalización de mercado crece muy fuerte como se ve en el gráfico:

Para remate, existen plataformas que aceptan estas stablecoins, como Pax Gold, en sus “wallet ahorro” pagando entre 5% y 10% anual de intereses.