El ministro de Economía, Sergio Massa, oficializó esta tarde un acuerdo con las cerealeras para otorgar un nuevo “dólar soja” en torno a los $230, que estará vigente hasta el 31 de diciembre, bajo el compromiso de que se liquiden al menos US$ 3.000 millones. El ingreso adicional al esperado servirá para cumplir la meta de reservas anual con el FMI, pero “centralmente” consolidar los objetivos en materia fiscal.

“Es importante aclarar que el objetivo central del programa es que Argentina consolide su situación fiscal. Vamos a cerrar el año cumpliendo esa meta que nos propusimos del 2,5% de déficit (pactada con el FMI) y la de reservas por US$ 5.000 millones”, afirmó Massa.

El ministro, junto a sus secretarios y el Gabinete económico del Gobierno, recibió en el Palacio de Hacienda a representantes del sector de la agricultura. Pero en especial a representantes de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y Centro Exportador de Cereales (CEC), que preside Gustavo Idígoras, con quienes se firmó un compromiso para liquidar US$ 3.000 millones a raíz de un tipo de cambio de $230 para el complejo sojero en lo que será una nueva versión del “dólar soja” actualizado por inflación.

La medida entrará en vigencia a partir del lunes, mediante un decreto, y estará disponible hasta el 31 de diciembre. Según explicaron fuentes de Economía, el programa tiene tres objetivos a partir de una mayor recaudación: Financiamiento para promocionar las economías regionales; subsidios a las cadenas de valor avícola, bovina, lechera y porcina para aumentar la producción y un fondo para mantener sostener las asignaciones familiares. Además, prevé un premio a la industrialización de soja para aumentar la incidencia de aceites y harinas en las exportaciones del complejo agroindustrial.

“El objetivo es batir el récord de exportaciones del complejo agroindustrial histórico, a los efectos de ponerlo sobre la mesa en el debate de la agenda de seguridad alimentaria global que se discute en el G20”, resaltaron.

Gustavo Idígoras consideró: “Vemos a esta nueva condición como una mejora que, aunque sea temporal, tendrá un impacto directo en el precio de la soja en el mercado interno”. De esta forma, con el nuevo dólar soja, el Gobierno busca acelerar la venta de la cosecha, que se frenó una vez que terminó septiembre.

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Asimismo, el titular de CIARA-CEC explicó que hasta tanto no se logre la eliminación de los derechos de exportación, las alícuotas deben lograr la igualdad tributaria, es decir, un exportador de soja y un exportador de productos industriales de la soja deben pagar los mismos impuestos por la tonelada de soja comprada.

Finalmente, concluyó que "esta medida temporal deja en evidencia la necesidad de trabajar en una política pública que aligere en forma permanente la alta carga tributaria que pesa sobre la cadena de soja. Los cambios circunstanciales en el tipo de cambio no son bases firmes para lograr el crecimiento y el desarrollo del sector. Por eso propiciamos un único tipo de cambio como política permanente".