En el sprint final rumbo a las elecciones legislativas del 14 de noviembre siempre suele aparecer alguna polémica en pos de poder sacar ventaja en los comicios. Y La Costa no fue la excepción. La senadora bonaerense de Juntos, Flavia Delmonte, dio a conocer en las últimas horas una denuncia en relación a la utilización política que realizó el Frente de Todos en las sucursales del Banco Provincia para hacer campaña en favor de sus candidatos.

Las sucursales del Banco están empapelados del lado de adentro con carteles de publicidad electoral del FdT. Es de un grado de autoritarismo total. El Banco Provincia es de todos los bonaerenses no de un partido político”, le dijo a Data Clave la senadora, quien en ayer presentó un proyecto de repudio en la Cámara alta bonaerense a través del cual rechaza el “atropello” y el “abuso de poder” que significa usar una emblemática institución de todos los bonaerenses para militar la campaña del Frente de Todos.

Me enteré por fotos y videos que comienzan a enviarme los vecinos que, obviamente, estaban indignados. También me contactaron empleados del banco que me dijeron que no estaban de acuerdo con estas acciones y que iban a sacar ellos mismos la cartelería interna del Banco”, agregó en diálogo con este medio.

Esta misma situación se dio en las sucursales del banco en San Clemente, Santa Teresita, San Bernardo y Mar de Ajó.

Por más que el representante del gremio sea candidato a diputado nacional, es un atropello para con el resto de los bonaerenses y de los bancarios”, agregó. Y cerró: “Es una locura politizar una institución e indirectamente arrastrar a todos sus empleados”.

El dirigente apuntado no es otro más que el bancario mendocino Sergio Palazzo, que es candidato a diputado nacional por el Frente de Todos. El presidente de La Bancaria está al frente de la entidad desde 2009. Y tras su nombramiento como candidato a diputado nacional agradeció públicamente a Cristina y a su hijo Máximo Kirchner “por la convocatoria a integrar la lista de diputados nacionales de la provincia de Buenos Aires”.

El gremialista mendocino de 59 años, y de origen radical nunca esquivó los enfrentamientos, incluso con los aliados. Durante los últimos años del kirchnerismo en el poder, Palazzo atravesó momentos de tensión con la Casa Rosada, especialmente con el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, a quien supo llamar “un gorila”. La confrontación llegó con el Impuesto a las Ganancias: por los altos sueldos de los trabajadores bancarios, los afiliados comenzaron a pagar el tributo. Así, el gremio le hizo 15 paros bancarios a la expresidenta.