Un efectivo de la Policía Bonaerense asesinó hoy a Luciano Olivera, un joven de 16 años que recibió un disparo en el tórax tras una persecución en el partido de Miramar. Todos los caminos apuntan a un nuevo caso de gatillo fácil, los vecinos de la zona se cruzaron con los efectivos y hay tensión en la ciudad.

Los incidentes de los vecinos locales con los efectivos policiales se produjeron alrededor de las 8:45, cuando los familiares y amigos de Luciano se acercaron hasta el cruce de calle 34 y la avenida 9, el lugar donde fue asesinado. Por el hecho hay un uniformado detenido, Maximiliano González.

Hubo insultos y piedrazos por parte de los familiares y amigos, que exigían explicaciones por lo ocurrido. La Bonaerense, por su parte, respondió con balas de goma para intentar poner orden en un desborde difícil de controlar. Una prima de Nicolás recibió dos balazos en el cuello, mientras que Nicolás Galante, periodista de radio Brisas, recibió otro en uno de sus brazos. 

“La situación es compleja. Se necesita que alguna autoridad de explicaciones. Cuando trasladaron los restos del joven fallecido de un disparo en el pecho por parte de un efectivo de la policía de la provincia de Buenos Aires, la situación se tornó violenta”, detalló el periodista en el portal InfoBrisas. Y agregó: “No recuerdo situaciones de gatillo fácil como esta en Miramar”.

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“Lo ataron por la espalda. Tenía 16 años. Son unos hijos de puta”, se la escuchó gritar a una de las vecinas que se acercó para brindar su apoyo a la familia de Luciano. “Si se ponen el uniforme es para respetarlo y no para tirar tiros por tirar. No respetan a nadie”, se indignó la prima de la víctima.

De acuerdo al relato de la tía de Luciano, el chico “salía de jugar a la pelota y se iba para la casa”, tal como ocurrió con Lucas González, asesinado por la Policía de la Ciudad semanas atrás en Barracas. “Salió corriendo para que no le sacaran la moto porque no tiene registro, lo tiraron de la moto y lo mataron. Los amigos estaban en la esquina mirando todo”, contó en TN. 

El sumario policial del hecho, según Infobae, asegura que cerca de las 4 de la madrugada, el Comando de Patrulla de Miramar intentó identificar a un joven a bordo de una moto Yamaha YBR de 125 cc color roja que supuestamente se dio a la fuga al ser alertada en la zona de la plaza principal de la ciudad balnearia.

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Cuando la moto fue interceptada por otro móvil del comando, luego de una alerta radial, Luciano detuvo su marcha. Pero luego, según se informa en el sumario, el joven volvió a encender el motor y se dirigió contra uno de los cuatros policías que intervenía en el procedimiento.

Ahí fue cuando uno de los oficiales, identificado como Maximiliano González, disparó su pistola reglamentaria. De acuerdo a su propio relato, el disparo se le escapó. A pesar de las tareas de reanimación que le practicaron, cuando llegó la ambulancia Luciano ya estaba muerto.

El policía de la provincia de Buenos Aires fue detenido y se espera su indagatoria. La causa está a cargo de la fiscal Ana Caro, con tareas designadas a la Policía Federal.

Un joven que vive a metros el lugar donde Luciano Olivera fue baleado aseguró que escuchó "dos disparos" y que vio a un efectivo agarrarse la cabeza y gritarle a otro "qué hiciste, lo mataste".

El testigo se identificó como Alexis y contó que esta madrugada, cerca de las tres, cuando acababa de llegar a su cada situada en la avenida 9 y la calle 34 escuchó las detonaciones.

"Llegué y ni bien cierro la puerta se escuchan dos disparos, ni una sirena, ni una voz de alto", contó el joven al canal C5N.

En ese sentido, continuó: "Esperé que pase el quilombo y, cuando salgo, veo que está esta la moto tirada y el patrullero atrás, en la misma dirección que venia la moto pero más atrás".

"Pensé que era un choque y nos metemos adentro con mi novia y se acerca un policía bastante nervioso que grita 'qué hiciste, los mataste, llamá a la ambulancia", relató.

Alexis dijo que enseguida llegó una ambulancia, que tras unos minutos se retiró, y contó que atrás arribaron muchos móviles policiales.

Además, contó que tanto en el complejo de departamentos en el que él vive como en una casa situada a metros hay cámaras de seguridad privadas que pudieron haber captado el hecho.