Como buena parte de los países de la región, Paraguay atraviesa una situación muy complicada en medio de una pandemia que no da respiro. La cantidad de contagios crece diariamente y las vacunas anunciadas no llegan en los tiempos que las autoridades tenían previsto.

La situación no sería diferente a la de -por ejemplo- la Argentina, de no ser por una denuncia que se conoció este lunes y que compromete seriamente a la administración de Mario Abdo. Un documento presentado como parte de los argumentos que la oposición esgrime para avanzar en un juicio político contra el presidente sostiene que "en dos oportunidades el gobierno efectuó transferencias a una cuenta de la Fundación GAVI (creada por el magnate Bill Gates) para abonar las dosis del consorcio COVAX cuando en realidad debió haberlo hecho a una cuenta de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)".

Según la denuncia se trata de dos transferencias por casi diez millones de dólares que llegaron presuntamente a una cuenta equivocada y que esta sería la razón por la cual la nación paraguaya aún no recibió las dosis comprometidas por el mecanismo de solidaridad internacional.

Tras la difusión de este informe, el ministerio de Salud nacional emitió un comunicado donde desmiente la grave acusación alegando que "no hubo errores en los pagos, sino un cambio de administradores del Consorcio" y que esta situación sería la que provocó la "confusión utilizada malintencionadamente por sectores de la oposición".

A los efectos de disipar dudas, el titular de la cartera sanitaria aseguró que "se encuentran a disposición de quien lo solicite la documentación correspondiente que acredita el modo que se efectuaron las transferencias y la forma en la que se produjeron los hechos", confirmando que no sería esta la razón por las cuales se retrasó la llegada de las vacunas.