El candidato presidencial y exmandatario de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva afirmó hoy que en caso de vencer el domingo a Jair Bolsonaro, no será derrotado el "bolsonarismo" como movimiento político de ultraderecha, en el marco de los últimos movimientos para reunir aliados que puedan permitirle vencer en la primera vuelta.

Según publicó Telam, en los estados de Bahía y Pernambuco, donde Lula domina ampliamente la intención de voto, Bolsonaro anduvo en un toro y en motocicleta y prometió que ganará el domingo en primera vuelta, desafiando a las encuestas, tras asegurar que su gobierno es un "ejemplo para el mundo" a raíz de las medidas que permitieron reducir la inflación desde la mitad del año.

En San Pablo, al recibir el apoyo de exministros de los gobiernos de José Sarney, Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso, Lula, de 76 años, aseguró ante los hombres de su generación, muchos exrivales históricos, que si es electo su gestión será apenas de cuatro años y que no tiene tiempo "para equivocarse".

"Vamos a derrotar a Bolsonaro pero el bolsonarismo seguirá existiendo y necesitamos derrotarlo en la arena política, sin violencia", dijo Lula, quien acusó al oficialista de promover la violencia política en el país en esta recta final de la campaña, en la cual tres electores del PT fueron asesinados por sus convicciones políticas en Mato Grosso, Paraná y Ceará.

"Vamos a derrotar a Bolsonaro y no importa que no estemos de acuerdo en todo, la democracia no es un pacto de silencio, es algo en movimiento que necesita que la muevan para que se mueva la máquina de la burocracia", afirmó Lula.

Ratificó, ante las presiones del mercado financiero, que eliminará el techo del gasto público pero gobernará con responsabilidad fiscal porque aseguró que "el hambre no puede esperar".

"No me vengan a decir que hay que hacer política fiscal, el hambre no espera, estoy en contra del techo del gasto porque es una norma que hizo el mercado financiero para enyesar al gobierno", sostuvo ante sus exrivales del Partido de la Social Democracias Brasileña y los viejos cuadros del antiguo Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) del presidente Itamar Franco y Sarney.

Para Lula, no hay que desesperarse si el domingo no se logra vencer en primera vuelta con más de la mitad de los votos. "Nunca gané en primera vuelta y si no ganamos en primera, el domingo vamos a disputar para ganar la segunda, pero esperamos que se esté dando el movimiento de votos para vencer el domingo", afirmó Lula.

Bolsonaro, en tanto, fue a las ciudades de Juazeiro (Bahía) y Petrolina (Pernambuco) para intentar reducir la ventaja que tiene Lula en la región noreste, la más pobre del país, para afirmar que el líder del PT "será derrotado en la primera vuelta".

El ultraderechista del Partido Liberal se subió a un toro en esa zona bañada por el Rio San Francisco y gritó ante la multitud: "No queremos un ladrón gobernando el país, por eso me van a elegir en la primera vuelta. Si esa esa la voluntad de dios, allí estaremos".

En Petrolina, según reporta la prensa local, los partidos aliados a Bolsonaro suspendieron un homenaje para que el Concejo Deliberante lo declare ciudadano ilustre debido a que en esa zona es considerado por algunos derechistas como "piantavotos".

En su discurso, Bolsonaro sostuvo que el país tendrá por tercer mes consecutivo en setiembre deflación, permitiendo la caída de los precios de los combustibles; "No tenemos más inflación, estamos dando un ejemplo al mundo", afirmó el excapitán, quien también participó de una caravana en motocicleta con sus seguidores.

La última encuesta Ipec divulgada el lunes por la TV Globo colocó a Lula en posición de ganar en primera vuelta con el 52% de los votos, contra el 34% de Bolsonaro, aunque el sondeo tiene un margen de error de dos puntos.

El voto a voto de la última semana es una de las acciones que deberá desarrollar la oposición para evitar un balotaje, dijo a Télam en San Pablo la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), la diputada federal Gleisi Hoffmann.