La tensión entre Cámara Nacional Electoral, máximo autoridad en la materia, y la jueza federal María Servini de Cubría se respira en los pasillos de tribunales a pocas horas de las elecciones legislativas.

Los cortocircuitos no son algo nuevo, pero el conflicto escaló en las últimas Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) cuando Servini acusó a Santiago Hernán Corcuera, Daniel Bejas y Alberto Ricardo Dalla Via de entrometerse en el trabajo y las facultades de los jueces electorales, al dictar resoluciones sobre la “organización primaria del acto electoral”.

Cabe recordar que Servini tiene a su cargo desde hace 31 años el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1, de vital importancia por su competencia electoral en el distrito Capital Federal, con más de 2.500.000 electores y alrededor de 7.377 mesas.

El conflicto escaló hasta la Corte Suprema de Justicia por una presentación de Servini que, en las últimas horas, fue resulta por los ministros Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Carlos Rosenkrantz, quienes no se metieron en el pleito, pero establecieron ciertos límites como una especie de “llamado de atención”.

Los supremos encomendaron a la Cámara Nacional Electoral que “evite toda resolución o medida que se superponga con las actuaciones de los jueces electorales”, específicamente tareas vinculadas con la designación de autoridades de mesa, padrones electorales, ubicación de las mesas de votación, y los reclamos que los ciudadanos.

La Corte no encontró “motivos o circunstancias específicas o excepcionales que habiliten” la asunción por parte de la Cámara Electoral de estas tareas, que se encuentran a cargo de los jueces de primera instancia “debido a la inmediatez y cercanía con las necesidades y problemáticas de cada distrito, en mejor situación para su rápida y eficiente solución".

Pero esta no es la primera vez que la jueza federal cuestiona a la autoridad superior de aplicación de la legislación político-electoral.  En los comicios generales de 2015 también reprochó una acordada de la alzada, por considerar que se “entrometía en tareas” que no le eran propias.

No obstante, la intervención del Máximo Tribunal no cayó bien entre los camaristas electorales, aunque buscan ponerle “paños fríos al conflicto” y quitarle importancia a la discusión a horas del acto electoral. “Todos los magistrados y funcionarios del fuero están concentrados en el proceso del domingo”, afirmó una fuente judicial.