A una semana de su primer acercamiento a parte de la Confederación General del Trabajo (CGT), la ministra de Trabajo, Kelly Olmos, mantuvo un encuentro con el cosecretario general y sindicalista camionero Pablo Moyano.

En la reunión, Moyano pidió un bono o suma fija que compense las pérdidas en el poder adquisitivo generadas por la inflación, en línea con el reclamo que también lanzó el viernes Cristina Kirchner en su reaparición en un congreso de la UOM tras el ataque en su contra. Es que la vicepresidenta planteó que es necesario "una suma fija que vuelva a darle capacidad al salario de los trabajadores".

"Hay gremios que no llegan a la canasta básica, otros a los que Ganancias se llevan los aumentos", añadió el dirigente camionero en la misma línea.

Un sector de la CGT, sin embargo, considera que este mecanismo afecta el ejercicio de las paritarias y achata la pirámide salarial. Mientras se da esta discusión, se espera que la cartera convoque al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para lograr "un incremento" en el piso salarial, que tras el último acuerdo llegará a los $57.900 en noviembre.

Posibles medidas

Sin descartar ninguna posibilidad, la ministra confirmó puertas adentro que "todo está en estudio", aunque advirtió que la decisión final es del presidente Alberto Fernández.

En este sentido, la funcionaria nacional deslizó públicamente la posibilidad de implementar una suma salarial fija y afirmó que "por supuesto que hay que trabajar la suma fija, porque lo planteó la vicepresidenta y porque es imperativo trabajar para que los salarios mejoren".

La titular de la cartera de trabajo afirmó que "para los trabajadores registrados habría que ver como les impacta una suma fija o bono en ganancias". Sin embargo, Olmos advirtió que el país tiene "un sistema de trabajo muy heterogéneo" y que "los monotributistas e informales no recibirían la suma fija", según se desprende de una entrevista con El Destape Radio.