Las alarmas se encendieron cuando dos semanas atrás se inauguró un local partidario de Nueva Necochea, el espacio vecinalista capitaneado por el intendente Arturo Rojas, “ploteado” con la boleta nacional de Juntos, con la cara de Diego Santilli en tándem con la del jefe comunal local.

Sin dudarlo, desde el PRO local lanzaron un duro comunicado y tildaron al intendente de “tránsfuga” apelando a una definición del diccionario: “Dícese de una persona que huye de una parte a otra: Arturo Rojas”.

Lo que en aquel entonces se intentó negar desde el oficialismo hoy es una realidad. El jefe comunal tomó la decisión de intentar adherir su boleta a la de Juntos e, incluso, durante una conferencia de prensa realizada el sábado por la mañana el jefe comunal confesó que a nivel nacional elegirá a Santilli.

Lo cierto es que hoy en Necochea todo es confusión. Y razones no faltan. En diálogo con Data  Clave, Eugenia Vallota, quien estuvo al frente de una de las dos listas locales que presentó el PRO (perdieron la interna con la UCR), lo define de la manera más clara: “Necochea es la capital de la borocotización”.

Sucede que tanto Juan Pablo Saín, quien fue segundo en la lista de Vallota, y Mara Laxalt, que formaba parte de la otra nómina del PRO encabezada por José María Dodds, oficializaron que no apoyarán al candidato radical que ganó la interna de Juntos, Gonzalo Diez, y militarán la boleta del jefe comunal a nivel local.

 “Es una decisión a favor de Necochea. Encontramos un intendente que escuchó y no hay que ponerle un freno al gobierno de Rojas. Tenemos que ser un puente entre las necesidades de nuestros vecinos y la gestión municipal que puede solucionar los problemas”, sostuvo Laxalt, quien hasta hace un mes integraba la lista de Juntos.

En la misma línea, Saín analizó que “se cerró el espacio, quedando acotado, con representantes exclusivamente radicales. El PRO quedó sin representación y nos pareció que había que abrir las bases de JUNTOS a nivel local”.

Lo que no dijo Saín es que el radicalismo no abrió el juego porque en la carta orgánica previa a las elecciones se firmó un piso que ninguno de los dos candidatos del PRO alcanzó. Y por ese motivo, el espacio amarillo no consiguió entrar en la discusión para noviembre.

No se puede vivir pensando en el puesto y en el cargo. Nadie se ha quedado a defender los valores. Todos pasan a hacer la propia y utilizan a Juntos como un trampolín. Se borocotizan para tener un cargo. En los últimos años, en Necochea todos saltan de un lado a otro. Nos pasó con el diputado Martínez Yelpo y con la diputada Sánchez Jáuregui. El propio intendente, los ahora candidatos”, le dice a Data Clave, Vallota, quien milita para Cristian Ritondo a nivel local en busca de un armado fuerte para su campaña a la gobernación.

La lista de Ritondo no pudo ganar la interna a nivel local y sufrió la fuga de un candidato.

Vale recordar que el intendente Rojas llegó a la intendencia siendo funcionario provincial de la exgobernadora María Eugenia Vidal y que, días después de la derrota de Juntos por el Cambio a nivel nacional y provincial, decidió abrirse.

En un primer momento se acercó al gobernador Axel Kicillof y también a Sergio Massa, pero luego se inclinó por armar un espacio vecinalista. En las PASO el resultado fue demoledor. Su lista consiguió solo el 16 por ciento de los votos y terminó tercero, con la peor elección para un vecinalismo oficialista a nivel provincial.

Ahora, tras el resultado electoral, Rojas busca regresar a Juntos. Sin embargo, el radicalismo cerró filas. La intención del jefe comunal es volver a ser la cara del voto PRO para subir el número a nivel local y sostener el HCD en el camino hacia 2023.