En las últimas PASO, el intendente de Lanús, Néstor Grindetti sufrió una derrota inesperada. El resultado electoral marcó 41 por ciento para la oposición local y un 39 para el jefe comunal. Se trató de la única caída que sufrió Juntos en los territorios del Conurbano donde es gobierno. Un golpe que fue difícil de digerir para quien es, además, el jefe de campaña de Diego Santilli.

Tras la derrota, Grindetti bajó el nivel de exposición comunal. Sin embargo en los últimos días volvió a ponerse al frente de una estrategia que tiene como fin intentar dividir el voto peronista de las tres listas que fueron a las primarias para poder sacar provecho a nivel local.

Ahora, necesitado del voto peronista, Grindetti inauguró un busto del máximo barón del Conurbano, el exintendente Manuel Quindimil. Una figura de peso para el PJ local. Sin más margen para el voto propio, el jefe comunal refuerza su campaña peronista con el fin de poder sumar lo necesario para dar vuelta el resultado. Y en ese camino, también aparece el juego sucio.

El intendente piensa que puede hacer lo mismo que hizo en 2019 y no se da cuenta de que esta vez el voto fue distinto. La gente está cansada. No puede descuidar al municipio como lo viene haciendo persiguiendo a Santilli para todos lados. Lanús es un distrito demasiado grande para que un intendente tenga dos ocupaciones a la vez y deje de lados a los vecinos”, le dice a Data Clave un armador del peronismo.

La referencia a 2019 es porque en aquellas elecciones el Frente de Todos alcanzó un 50 por ciento de los votos entre las cuatro listas que se presentaron para las PASO, mientras que el jefe comunal solo pudo llegar al 36 por ciento. Sin embargo, luego de un trabajo minucioso en el que “se encargaron de asegurarle un lugar a algunos dirigentes”, refuerza la misma fuente, revirtió el resultado previo y se impuso por 5 puntos de diferencia.

Lo de Quindimil es un manotazo de ahogado. No solo se está jugando la elección sino que además está poniendo a prueba su fuerza en Cambiemos. El otro día dijo que hay que dejar de hacer populismo berreta y sale con eso”, agregaron desde el HCD local. Y sumaron: “Si no la da vuelta, va a quedar muy debilitado. Ya tocó su techo. Y ahí Kravetz no va a tener cómo seguir remándola para el 2023”, agregan.

Horas después de que Julio Garro, intendente de La Plata, confirmase que después de noviembre comenzará a trabajar para ser gobernador, la figura de los otros tres jefes comunales que integran el Grupo Dorrego también entrarán en la balanza. Como se sabe, Jorge Macri ya tiene su boleto sacado mientras que Diego Valenzuela mira de reojo. Como parte de ese posicionamiento, Grindetti le estaría dejando el terreno armado a Diego Kravetz, su jefe de gabinete, para que tome su posta. Pero una derrota, podría complicar las cosas.

Días atrás, el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, cruzó a Lanús para juntar a los tres excandidatos que ahora conforman la lista de unidad del Frente de Todos y de paso hacer una foto. En concreto, el exintendente de Avellaneda fue a buscar que el PJ local apoye al primer aspirante de La Cámpora, Julián Álvarez.

Los tres excandidatos del FdT en las PASO junto a Ferraresi.

 “Todos y todas somos expresiones de un mismo proyecto político que de acá en más trabajará en unidad para que en noviembre los vecinos y vecinas de Lanús se sientan representados en el Concejo Deliberante y en 2023 logremos recuperar nuestra ciudad", indicó Álvarez.

A lo que Agustín Balladares, del Movimiento Evita, agregó hay que "construir una fortaleza electoral de cara a noviembre próximo, no sólo reteniendo los votos conseguidos y que consolidaron la victoria, sino profundizando, yendo por más".