Las elocuentes fotos que se conocieron este fin de semana con varios dirigentes de Juntos por el Cambio posando en clave 2023 trasladaron al llano una discusión interna que hay en Mendoza sobre quién será el dirigente que reúna todos los avales para encabezar la lista del oficialismo y suceder a Rodolfo Suárez.

En la última semana se conocieron dos sugestivas fotos que dan cuenta de los diferentes armados que hay en la coalición opositora pensando en las elecciones presidenciales del próximo año. De un lado, aparecieron Patricia Bullrich y el mendocino Alfredo Cornejo, quienes compartieron un evento partidario en San Juan para oponerse a la Ley de Lemas; del otro, Horacio Rodríguez Larreta y el mendocino del PRO, Omar de Marchi, reunieron a cientos de dirigentes del país en Uspallata.

Casualidad o no, la interna en Juntos por el Cambio para definir una fórmula atractiva para el próximo año tiene como protagonista a dos mendocinos que empiezan a hacer su juego y a desmarcarse de las agendas comunes que comparten en el Congreso. De Marchi es diputado nacional, mientras que Cornejo es senador.

Como contó Data Clave, la foto de Bullrich con Cornejo en San Juan sorprendió a varios integrantes de la coalición opositora. La sorpresa estuvo en el diseño: fue una foto abrazados, de espalda a las cámaras y de frente a los militantes presentes. Una foto que se suele tomar en tiempos de campaña electoral para consolidar el retrato de una fórmula. La duda incluso llegó al entorno del senador radical, donde no niegan que Cornejo está trabajando más en una candidatura nacional que en un eventual retorno a la gobernación.

Ampliar contenido
Tweet de Patricia Bullrich

"Alfredo considera que para insertar a Mendoza en la agenda es necesario dar la discusión en el ámbito nacional. Cree que lo más conveniente es que sea él el que trabaje en una candidatura para presentarse como candidato", le manifestó una fuente a Data Clave.

Lo cierto es que en Mendoza todavía no se vislumbra un candidato claro que pueda encabezar la fórmula del oficialismo para retener el poder en la provincia. De hecho, nadie se anima a hablar de candidaturas y de posibilidades electorales. Tampoco del lado de De Marchi, quien es hoy uno de los armadores de Horacio Rodríguez Larreta a nivel nacional y que considera que el jefe de Gobierno porteño "es el único que está trabajando de verdad en un plan serio de transformación y en la conformación del equipo para ejecutarlo", según le contaron desde el entorno del diputado nacional a este medio.

Pero mientras los dos dirigentes mendocinos piensan a nivel nacional, en el llano aparecen los intendentes municipales de la provincia que reclaman pista para salir a jugar y se animan a candidatearse como los sucesores de un Rodolfo Suárez que mantiene diferencias políticas con la Casa Rosada. De hecho, su provincia no se adhirió al feriado que decretó Alberto Fernández para solidarizarse con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Ampliar contenido
Tweet de Patricia Bullrich

El único freno que tienen los intendentes que piden pista para la gobernación es en caso de que Cornejo decida volver a la gobernación que supo administrar en 2015 cuando Mauricio Macri fue presidente. Sin embargo, desde el entorno del senador descartaron que hoy sea la principal opción volver. Con el derecho a duda por Cornejo, los jefes comunales creen que el pleito estará con De Marchi, quien no afirmó ni negó querer ser gobernador de la tierra del sol y el buen vino.

"Nos estamos preparando para transformar la Provincia. Hay un equipo político que se va consolidando en cada departamento. Reunimos a más de 200 de ellos en un retiro de trabajo en Uspallata hace algunas semanas", le dijeron desde el entorno de De Marchi a Data Clave.

Lo cierto es que De Marchi viene manteniendo diferencias con el radicalismo mendocino y hoy trabaja pensando en el armado nacional del jefe de Gobierno porteño, pero también con ciertas aspiraciones a ser el candidato en Mendoza. En el radicalismo, pese a la conducción marcada de Cornejo, también empiezan a amagar con una candidatura otros candidatos, como el caso de Ernesto Sanz, parte de la mesa de Juntos por el Cambio y el fundador de Cambiemos.

Los dirigentes mendocinos también son conscientes que las candidaturas estarán atadas al mecanismo electoral que pregone en 2023. Mientras la Cámara de Diputados dio media sanción para que se impulse a nivel nacional la Boleta Única de papel -todavía no lo trató el Senado-, en la dirigencia empieza a darse la discusión sobre si el Gobierno propondrá o no la eliminación de las PASO, algo que ya hicieron algunas provincias en este año, como el caso de San Juan y Salta.

En Cambia Mendoza entienden que si se terminan dando unas elecciones con el sistema de Boleta Única, algo que quiere Juntos por el Cambio y aliados de las provincias, haría caer el efecto arrastre de los candidatos y todo quedaría supeditado a la imagen principal del candidato. Es ahí donde De Marchi podría hacer un contrapeso importante contra los intendentes del interior, más no contra un Cornejo que ya demostró en las últimas elecciones su buena imagen a nivel provincial. La herramienta electoral será fundamental para cerrar filas y empezar a depurar una interna que comenzó antes de tiempo en territorio mendocino.