El partido amarillo que fundó Mauricio Macri sacudió la modorra y volvió a encontrarse luego de semanas de silencio tras lo que fue el apoyo a Javier Milei en el último balotaje presidencial.

La convocatoria fue a las 9 de la mañana en las oficinas que el exPresidente posee en Vicente López. Asistió la plana mayor del PRO, salvo el exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta. Duró dos horas y todos los presentes coincidieron en que fue una buena “charla introductoria” para el desafiante 2024 que tiene un partido que no forma parte del Gobierno pero que, en gran parte, lo legitima.

Esa legitimidad es la que preocupa a un Macri que vuelve a mostrarse muy activo en la política argentina. Ocurre a pocos días de una cumbre secreta que tuvo con Milei y que adelantó Data Clave. En esa reunión se prometió un “pacto de mutua colaboración” sin reclamo de cargos ni lugares de decisión. Es más, al exjefe de Estado todavía le molesta la decisión unilateral de Patricia Bullrich de sumarse al flamante Gobierno sin consultarlo con el PRO.

El candidato a vicepresidente de Boca no reniega de las ideas de Milei, pero sí teme que el Gobierno electo no tenga la suficiente maduración política para defender el plan de ajuste fiscal que acaba de aplicar. De hecho, en el cierre de listas previo a las PASO, Macri coqueteó con una candidatura presidencial y reunió a su círculo íntimo para plantearles un Gobierno de ajuste y con el “control” de la calle.

Macri le prometió apoyo incondicional a Milei desde afuera. Sin embargo, el expresidente no quiere que la mala praxis se lleve puesto al PRO. De hecho, fuentes del entorno del expresidente le aseguran a Data Clave que tiene la convicción de que en pocos meses recibirá el llamado para fortalecer la imagen de un Gobierno débil.

“Fue una reunión espontánea que se armó en chats. Seguramente va a ser una más de muchas que tendremos. No había nada que decidir hoy, más bien volvernos a reunir”, dijo María Eugenia Vidal a la salida del encuentro.

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Algunos dirigentes que estuvieron en la reunión niegan que se haya hablado de un posible “soporte” de Milei en momentos de debilidad. Sin embargo, esa versión no es la misma que se filtra desde el entorno del fundador del PRO.

“Había una bomba que le iba a tocar a este Gobierno. Creemos que estas medidas van en el sentido de corregir muchos de los desajustes que venían sucediendo y evitar que la inflación y la pobreza sean aún peores”, dice una Vidal que discursivamente tiene más que ver con el oficialismo que la oposición.

Serán semanas clave para que Macri defina su futuro político. De momento sigue siendo un espectador de lujo de un Gobierno al que le dio un empujón necesario en el balotaje para ganar las elecciones frente a la propuesta peronista de Sergio Massa. ¿Se dará el segundo tiempo que el exPresidente escribió?