El presidente del bloque de Diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner, rompió este domingo el silencio tras la fuerte interna que se desató en el Gobierno nacional y se mostró "sorprendido" por la escalada pública del conflicto.

"Yo no sé quién eligió el tono melodramático de esto. Muchos compañeros pusieron a disposición su lugar. Alguien vio la oportunidad de armar una historia que nada tenía que ver con la realidad", lanzó el hijo de Cristina Kirchner sobre la interna que tuvo el oficialismo y su consecuente recambio de Gabinete.

En diálogo con Radio del Plata, agregó: "Nadie se excluye de las responsabilidades del ahora. Se generó un sainete desde algún lugar para buscar un pequeño rédito coyuntural que no iba a suceder. Se puso al Gobierno en un lugar que no tenía nada que ver con la realidad".

El legislador oficialista decidió romper el silencio en una larga entrevista donde pasó por todos los temas. Además de la interna del Gobierno, también se refirió al resultado de las elecciones y la actualidad económica.

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"Era una elección muy compleja y en una realidad muy difícil para todos los argentinos. Hubo que tomar medidas que fueron tergiversadas en los medios. El enojo transversal que todos tuvieron algún peso. La sociedad dio un mensaje y hay que interpretarlo. Nos pasó en el 2009 cuando un ex presidente (Néstor Kirchner) perdió tras irse del Gobierno con un 70% de imagen positiva", expresó sobre la derrota electoral en las PASO.

En cuanto a los cambios en el Gabinete, remarcó que "los cambios y los nombres los define Alberto, como lo hizo de 2019 en adelante. Cristina lo dijo en una parte de su carta. Nunca hubo ningún tipo de exigencias".

Si bien en la entrevista se le dedicó bastante tiempo al oficialismo, también hubo dardos contra la oposición: "Macri, Santilli  y tantos otros que hoy pululan por los medios de comunicación todavía no expresaron qué tenemos que hacemos sobre los vencimientos que nos dejaron para el año que viene".

"El pueblo argentino hizo un esfuerzo para sacarse el FMI de encima y el ex presidente Macri de buenas a primera nos volvió a meter en el mismo problema con una cifra cuatro o cinco veces superior", agregó.

En cuanto al debate parlamentario por la economía, informó que "el presupuesto que ha enviado el Gobierno se discutirá en el Congreso" y que "uno puede prever matemáticamente cuál debería ser el aumento, pero también hay que observar cómo está la sociedad".

Sobre este punto, hizo una analogía futbolística entre economía y elecciones: "La sociedad argentina es resultadista, pero hay que tener en cuenta que en 2015 había resultados y no se tradujeron en votos. Con Macri nos caímos de trompa al suelo. Está bien ser resultante, pero no hay que dejar de tener contexto".

El dirigente también expresó que: “Las medidas electorales que se tomen no deben ser en función del resultado electoral. Lo central no es noviembre, sino mejorar la calidad de vida de la gente. Hay que politizar las demandas para convertirlas en leyes en el Congreso".

En uno de los últimos pasajes, siguiendo con la interna oficialista, cruzó a Héctor Daer, uno de los conductores de la CGT: "Yo escuché a Daer el miércoles hablar de la institucionalidad, me sorprendió. Se ve que estamos en lugares totalmente diferentes. Hay que pensar antes de hablar, uno tiene responsabilidades".

Por último, de cara al futuro del Gobierno, planteó: "La comodidad y el confort de la queja no es la salida. Hay que involucrarse y participar. Argentina es muy viable y tiene todas las características para salir adelante".