Tal como estaba previsto y sin contratiempos, el Consejo de la Magistratura llevó adelante este miércoles la prueba de oposición para cubrir una vacante en la Sala IIII de la Cámara Federal de Casación Penal, el tribunal penal más importante del país, apenas por debajo de la Corte Suprema de Justicia.

De este modo, el órgano busca “normalizar” paulatinamente su dinámica de trabajo, especialmente funciones elementales como los concursos y selección de magistrados, mientras se define su integración.

En el concurso se inscribieron 94 personas, pero solamente 70 confirmaron su presentación en el examen que se llevó a cabo en la Oficina de Subastas del Poder Judicial de la Nación, ubicada en el barrio porteño de Balvanera.

Sin embargo, tan solo 44 postulantes se presentaron efectivamente a rendir el examen, que tuvo como jurado a María Belén Salido, Ricardo Carlos María Álvarez, Juan Vicente Sola y Laura María Giosa (titulares); Gabriel Hernán Di Giulio, Fernando Buján, Jorge Omar Bercholc y Claudia Alicia Rezek (suplentes). De ese total, un poco más del 25% son mujeres (12), según informaron.

El examen también fue presenciado por los consejeros-jueces Juan Manuel Culotta y Agustina Diaz Cordero; mientras que los representantes por el estamento de la matrícula Carlos MattersonJimena de la Torre lo hicieron de forma virtual.

El concurso quedó en la mira tras la exclusión, por unanimidad, del juez federal de Mendoza Walter Ricardo Bento. El magistrado es el único concursante que no podrá seguir en carrera por la vacante en la Sala III de Casación, ya que cuenta con un procesamiento –firme- y omitió informar sus antecedentes penales cuando se escribió para ocupar el lugar que dejó en septiembre pasado Liliana Catucci.