El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió hoy que “es posible que los países muy endeudados tengan que emprender el ajuste fiscal más pronto y más rápido” ante el inminente suba de tasas de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

"Aunque se proyecta que la recuperación mundial continúe este año y el próximo, los riesgos para el crecimiento permanecen elevados debido a los persistentes rebrotes de la pandemia”,  dijo el FMI a través de un trabajo firmado por los economistas Stephan Danniger, Kenneth Hang y Héléne Poirson

“Existe el riesgo que esto (la atenuación del crecimiento) coincida con el endurecimiento más rápido de la política del Reserva Federal, y por este motivo las economías emergentes deben estar preparadas para posibles episodios de turbulencia económica”, destacó el informe.

Para evitar males peores, en general, la suba de tasas hace que los capitales vayan a los países industrializados y bajen los precios de las materias primas, “los mercados emergentes pueden tomar medidas ahora a fin de apuntalar sus marcos de políticas y reducir las vulnerabilidades”.

En un párrafo que parece dirigido a Argentina, el FMI destacó que en este situación “los bancos centrales que están endureciendo su política para contener las presiones inflacionarias”, como hizo Miguel Pesce al subir las tasas de interés.

Y además “también es posible que los países muy endeudados tengan que emprender el ajuste fiscal más pronto y más rápido”, advirtió el informe.

En términos más generales, el FMI sugirió que “los países con altos niveles de deuda denominada en monedas extranjeras deben procurar reducir los descalces y cubrir las exposiciones en la medida de los posible. Y para mitigar los riesgos de refinanciamiento, los vencimientos de las obligaciones deben prorrogarse incluso si eso incrementa los costos.

Por último, a pesar de la recuperación económica prevista, es posible que algunas naciones deberán “recurrir a la red mundial de seguridad financiera”

Esto puede comprender el uso de líneas de crédito recíproco (swap), acuerdos de financiamiento regionales y recursos multilaterales. “En este sentido, el año pasado el FMI contribuyó con la asignación de US$ 650.000 millones, la mayor de la historia”, de la que Argentina se benefició con US$ 4.300 millones.