El viceministro de Salud de Israel, Yoav Kisch, condenó este domingo la protesta masiva que se realizó ayer en Tel Aviv contra las políticas económicas del gobierno durante la pandemia del coronavirus y la definió como un "ataque terrorista contra la salud".

Unas 10.000 personas participaron de la manifestación el sábado por la noche en la Plaza Rabin de Tel Aviv, criticando el apoyo financiero insuficiente para los israelíes afectados económicamente por las medidas del gobierno para contener el virus.

La protesta se llevó a cabo mientras el país enfrenta un aumento en las infecciones por coronavirus, lo que lleva al gobierno a reintroducir estrictas restricciones a las reuniones y la actividad económica. Sin embargo, el rebrote en el país de Medio Oriente tiene como dato alentador que son cada vez menos los casos agravados de salud. Actualmente tienen 36.266 casos confirmados y 351 fallecimientos.

יואב קיש Yoav Kisch on Twitter

 

Kisch, miembro del partido Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu, reconoció "el alcance de la crisis económica", pero dijo que estaba comprometido en prevenir las reuniones para frenar la propagación del virus.

"Estamos haciendo todo lo posible para evitar reuniones y estamos pagando un alto precio  para detener el virus y luego vemos las imágenes de la plaza ayer. Un mega ataque terrorista a la salud", manifestó en Twitter.

Sin embargo, el ministro de Finanzas, Israel Katz, defendió la protesta: "Las manifestaciones son parte de la democracia. Creo la protesta fue dirigida principalmente a los meses anteriores en los que la gente sintió que la asistencia financiera no era adecuada", dijo el domingo en una entrevista con Radio 103FM.